Cultura Solidaria

GRACIAS, MUCHÍSIMAS GRACIAS, “BENEMÉRITA”


Por Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ


-Con afecto a mis muchos ex alumnos que hoy visten con honor, disciplina y entrega el verde uniforme de la “benemérita”-

Días pasados, 10 de enero del recién parido 2021, a las 19,30, la RTVE-2 emitía un programa, “Rescate Dokumalia”, a la vez interesante para los aficionados a la montaña, que cada día somos más, y justo y necesario para dar a conocer la entrega, el sacrificio y la eficacia con que nuestro respetado, admirado y querido Instituto de la Guardia Civil, cumple calladamente, como lo dice su lema “El honor es mi divisa”, presentando en este capítulo los rescates, como casi siempre exponiendo sus propias vidas, por salvar las de los demás, o recuperar los cuerpos de quienes ya no pudieron rescatar con vida, de un montañero fallecido al despeñarse en los riscos del Posets (Pirineo hoscense), y una barranquista tragada en una cueva de Sierra Guara (Huesca), que si llegaron a salvar.

Al tiempo que el susodicho reportaje nos mostraba rescate de deportistas que voluntariamente, más o menos preparados, necesitaban ayuda, los telediarios de todas las emisoras nos ofrecían dantescas imágenes de transportistas y viajeros que se vieron atrapados por un temporal, la endiablada “Filomena”, y los daños que la catástrofe ha causado en casi toda España, en los que así mismo la actuación de agentes de la Guardia Civil fue ejemplar y eficaz, rescatando a 300 conductores que llevaban horas, días, en sus vehículos, llevándoles alimento, agua, gasolina, abrigo aconsejando, retirando nieve y hielo, empujando vehículos atascados, …, o trasladando a necesitados de atención médica, o a cinco jóvenes montañeros que, más o menos preparados para su deporte se extraviaron, dadas las extremas condiciones climáticas…A la montaña hay que subir a disfrutarla, no a exponer las vidas propias y las de los demás.

Ambos programas, reportaje y noticias, nos dicen el por qué de ese sobrenombre de “benemérita” que le adjudicó el pueblo, la ciudadanía que se sabe segura por sus justos y necesarios servicios, siempre eficaces y abnegados, seguridad que en sus diversas secciones nos garantizan por tierra, agua y aire.

Los citados rescates de carretera y montaña fueron realizados por los sectores de Tráfico y SAER-GREIM, pero el Instituto nos garantiza íntegra seguridad con su perfecta organización en las agrupaciones de Reserva y Seguridad, SEPRONA, Policía Judicial, Servicio Fiscal, costas y fronteras, Especialidad subacuática, Especialidad cinecológica, Servicio aéreo, Explosivos y defensa, Equipos de mujer y menores…, que nos protegen y ayudan en todo lugar y momento.

Vemos que “benemérita”, es decir, merecedora de premio, de agradecimiento, de admiración, no es un más o menos sonoro epíteto, sino un reconocimiento de la ciudadanía, que aunque fundado por el Duque de Ahumada allá por 1844, el pueblo se lo puso en 1929, cuando ya tenía justificado su merecimiento.

No en vano a la Guardia Civil se le impuso un código moral, por el que tenían que ser personas honorables y dispuestas a ayudar a la población ante situaciones difíciles, y su lema es “el honor es mi divisa”.

Estos días lo estamos viendo y viviendo.
Gracias, muchísimas gracias, por vuestra entrega y eficacia.

enero 28, 2021 Posted by | Uncategorized | Deja un comentario

¡EUREKA! YA SOMOS EL SEXTO PAÍS “EUTANÁSICO” DE LOS 194 DEL MUNDO

Por Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

Aunque no sean los países locomotora del progreso los cinco que han abierto puertas y balcones a la eutanasia, la imparable España se engancha a Colombia, Canadá, Luxemburgo, Bélgica y Holanda, tal vez especializada por los miles de mayores que se nos han ido, que en esto sí batimos records, la bancada izquierdista del Congreso, con el empujón de “ciudadanos”, que siguen sin saber si van o vienen, en su proyecto de vida, de aniquilamiento de la vida, ponen alfombra roja al aborto y, puños en alto y cerrado aplauso, dan la bienvenida a la eutanasia.

Es ilusionante ver que adelantamos en algo, a países como Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia…, lástima que sea vitoreando a la muerte.
Ya no sé si los éxitos logrados por el gabinete de Sánchez y “allegados” que forman el puzle gubernamental son lo soñado por los españoles, pero hay que reconocer la prisa que se han dado en decretar la mochila de peticiones que les estresaban, que en el resto de la legislatura, que prometen duradera, y desde luego se nos va a hacer eterna, poco tendrán ya que hacer, pues ya han defenestrado las cenizas del General, han picado cruces y placas del otro bando, han capturado medios de información, jueces y fiscales, y en su afán de progreso han asegurado y ampliado la cultura de muerte haciendo que abortar voluntariamente, es decir, aniquilar la vida del nonato, sea como tomarse un café en una terraza, pues las niñas de 16 añitos ni tendrán que comunicarlo a los padres, lo que no extraña sabiendo que piensan que “los hijos no son de los padres”, y menos si, como ellos, pensamos que en el feto hay vida, pero no humana…, y ahora se van al otro extremo, ya es legal la eutanasia, o sea el protocolo para el suicidio asistido de mayores y otros que no estén satisfechos física o psíquicamente con su vida.

Como católico sé que el único dueño administrador de la vida es Dios, como ciudadano pienso que se vive queriendo y siendo querido, y el amor se da viviendo, no matando. Hay que paliar sufrimientos, pero no acelerar la muerte.
Tiene guasa que para argumentar el tema de la eutanasia estemos hablando de ayuda médica para morir, en vez de cómo seguir viviendo con la mayor asistencia, cuidados y medios, que “no hay nadie insalvable, pero sí cuidable y paliable”, que el médico pregunte al paciente cómo desea terminar, si le prescribe la sustancia letal, o se la administra él directamente, algo así como te facilito la pistola o te aprieto yo el gatillo…Y luego certificar que el paciente falleció de muerte “natural”.

¿Alguien ha reflexionado que aunque ahora lo legislan como homicidio “pietético”, la casuística varia y tramposa que pueda haber, y los casos de egoísmo a que esta ley dará lugar? El Dr. Álvaro Gándara, de la Fundación Jiménez Díaz, piensa de la eutanasia: “Oye, sé solidario, quítate de en medio y no seas costo para la sociedad”. La eutanasia despenalizada abre puerta y ventanas al homicidio camuflado.

No creo que haya mucho médico que se rebaje a incumplir el juramento profesional de facilitar la muerte en vez de la defensa de la vida, que han demostrado entregando su salud y vida por sacar adelante a los atacados por el traidor coronavirus, en condiciones tan tercermundistas.

Tal vez los españoles viésemos con buenos ojos que en vez de tan progresista cultura de muerte, pensásemos en poner más medios, tiempo y preocupación en paliar la pandemia peor gestionada de Europa, salir del cataclismo económico que nos va a dejar hipotecados algunos lustros, aunque esto no nos ponga en cabeza de los países progres, y en disfrutar la paz y concordia que llevábamos cinco décadas concediéndonos…

enero 28, 2021 Posted by | Uncategorized | Deja un comentario

“QUOUSQUE TANDEM ABUTERE, SÁNCHEZ, PATIENTIA NOSTRA?” …O NO CABE UN ÁPICE MÁS DE TROPELÍAS

Por Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

No es mi intención parodiar al célebre orador Marco Tulio Cicerón en sus Catilinarias, sino de forma plenamente inteligible hasta para el lector menos letrado, preguntar a nuestro Presidente y su ejecutivo y adláteres, recordando la pregunta que cicerón hizo a Catilina en el intento de éste de dar un golpe de Estado, hasta dónde piensan llegar en su abuso del poder, “hasta cuándo abusará de nuestra paciencia”, pues su nómina de trapisondas, líos, verdades a medias y rotundas falsedades haría in- editable este, forzosamente breve, comentario.

Desde que el marginado hasta por los suyos, D. Pedro, aspirante acérrimo al sillón de Moncloa, aunque se le llenaba la boca de “no acceder a cualquier precio”, llegó a él mediante el aval de enemigos del país que ansía gobernar, de ahí su “Manual de resiliencia”, que según la histórica costumbre de sobrenombrar a los mandamases, bien podría decírsele en su paso por la Historia, como “el resiliente”, aunque cada mañana recibe el de “míster fraude”, por no acreditar documentalmente su aportado currículo, ocupó el palacete, no ha cesado de sorprendernos cada jornada con nuevo argumento para la pregunta del titular que encabeza este comentario.
Siendo más recientes otras tropelías, no voy a comentar el mayor fraude de Europa en la Andalucía socialista, los cursos y los EREs fantasmas con destacados dirigentes que gastaron parte de sus pingües “sisas”, en casas de nada dudosa re-puta-ción…, ni voy a volver al tema de los viajes del presidente y familia en aviones y helicóptero militares, no siempre para “arreglar” asuntos de España, ni voy a reincidir en comentarios sobre el caso Ávalos, del que dio hasta cuatro diversas versiones encubriendo el paso por España de la Vice venezolana con rigurosa prohibición de pisar suelo europeo…

Un juez, el señor Marlastra, devenido a Ministro que miente descaradamente negando que nunca pidió informes “sub júdice” o pedidos por el juez, y que por la negativa a dárselos, como es exigido al noble Instituto de la Guardia Civil, cesó en su cargo al Director General del Cuerpo, o que, aunque escrito quedó, no envió a las comandancias del país la misión de “cortar bulos”, entiéndase comentarios negativos de la des gobernanza nacional, reconvirtiendo las Fuerzas del Orden del Estado en parachoques del Gobierno.

La Fiscal General del Estado Dñª. Dolores Delgado viene de dejar el Ministerio de Justicia en el ejecutivo socialista.
D. José Félix Tezanos, Director del C.I.S, al que se encargan las encuestas adivinatorias del voto nacional, “cocina de Tizanos”, es militante socialista, ex miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE.
Un Vicepresidente, uno de los cuatro, y los 22 Ministerios y legión de asesores y cargos de designación personal, hasta amiguetes, compis de pupitre, del que en no lejano antaño dijo que su gobernanza le quitaría el sueño, que no hace mucho había dicho que las caceroladas eran “jarabe de la democracia”, hoy pone a notoria fracción de la Guardia Civil a las puertas de su casoplón para sancionar al que se las dedique.

El tema de la pandemia daría para mogollón de artículos, pero resumiendo, solo recordar lo inicuo de, “sabiendo” que ya teníamos “el bicho” en casa, permitir masivas algaradas callejeras, permitir, recomendar o exigir el uso de mascarillas, según existencias, la compra de material de mentirijillas engañados por los chinos, uso de material y protocolo que nuestros gobernantes incumplen, recuento de contagios y de la espeluznante cifra de fallecimientos cuya coincidencia con la real hubiera sido mera casualidad, incluso algunos cadáveres extraviados, un encuadramiento diferencial en cada fase, fases que parecían el camarote de los hermanos Marx, un confinamiento a la carta según el criterio del secretísimo “comité de expertos” que es el que ha llevado todo el gravísimo tema, y que resulta que este comité que siempre fue anónimo, ahora sabemos que nunca existió. ¿Quién da más en masiva tomadura de pelo? A todo esto lo dicen democracia y libertad de expresión…

Y ahora, la penúltima, tras esta lista de tropelías, en vez de pedir perdón por la ineficacia y picaresca con que se nos ha administrado el dramático tema de la pandemia, cuando las consecuencias económicas nos dejan temblando, más a España por la lamentable situación que ya teníamos, Europa nos concede 1.400 millones de euros como “pseudo rescate”, y nuestro presidente, en vez de reconocer que obtenemos tales mayores cifras por más necesitados, por ser los parias de Europa, viene en plan torero con dos orejas y rabo, haciéndole sus adláteres pasillo en cerrado aplauso, aplauso que la bancada socialista en el Congreso, infringiendo la normativa “a hoc”, de acudir el 50 % de cada partido, y no impedido por la Presidenta del Congreso, hacen el pleno para recibirlo con acordado artificial aplauso.

Disponen y des administran la España de todos como dueños de un coto privado que heredaron o les tocó en la tómbola; no cabe un ápice más de inoperancia, bueno, algo han hecho: reubicar las cenizas de Franco, voltear el callejero urbano y volver a las dos Españas que Machado predijo “nos helaría el corazón”. Quousque tandem abutere, Sánchez, patientia nostra? No cabe un ápice más de tropelías.

enero 28, 2021 Posted by | Uncategorized | Deja un comentario

Las “otras” responsabildades

Artículo de Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

Por supuesto que creo y obedezco a la justicia, aunque más en la divina, que en la humana, por ello falible, pues no entiendo que un meteorólogo, un fontanero o un médico puedan errar y no un juez. Creo que en diferentes ámbitos hay error o quedan lagunas; nunca he entendido que en un encuentro deportivo el árbitro saque más grave tarjeta al jugador que, agredido, se revuelve airado contra el adversario, que al que inició la tangana; no entiendo que la embriaguez sea eximente en vez de agravante, pues el infractor beodo antes de la cogorza debió pensar en lo que podría hacer, cuando trago a trago perdiese la consciencia; no veo lógico que un okupa que ilegalmente se apodera de una vivienda esté más amparado que el legal dueño, al que incluso, se sanciona si le corta luz y agua, que sólo falta tener que llevarle el desayuno cada mañana; no veo lógico que se sancione al propietario al que le entra un caco en casa y, no sabiendo qué armas lleva, ni hasta dónde pueda agredirle, sale con una estaca y, en la refriega, hiere al caco; y tampoco entiendo por qué un heredero que recibe una herencia con todos los impuestos al día, haya de abonar nuevos impuestos; no trago por qué determinados personajes de nuestra gobernanza se vean protegidos por abusivos aforamientos, cuando son los primeros que deberían dar ejemplo; y nunca me he explicado que el policía que se ve acosado para defenderse del linchamiento se salve como pueda, se le sancione con más rigor que a los alborotadores…

Un profesional del volante me propone dos cuestiones referidas a infracciones y sanciones en circulación vial: me dice y explica que no es lo mismo velocidad excesiva, que velocidad inadecuada, y me plantea la casuística del cinturón de seguridad.
Sobre lo primero me explica, y estoy totalmente de acuerdo, que el término “excesiva” es más amplio, pero menos concreto que “inadecuada”, pues a veces se podrá rebasar la cifra legal sin ningún riesgo, mientras en otras será prudente no llegar a esta cifra, ya que hay que tener en cuenta variables como estado del piso, climatología, densidad del tráfico, e incluso condiciones del conductor, que no es lo mismo un novato que un experimentado, un particular que un profesional al que se le reconocen miles de kilómetros viajados y docenas de cursos realizados, sobre diferentes condiciones de conducción incluso, arriesgadas o extremas…

El segundo punto, sobre cinturón de seguridad, está aún más meridianamente claro: se pone la infracción por no llevar “encendido” el cinturón, a niveles de conducir a velocidad excesiva, viajar bajo los efectos de alcohol o drogas, o conducir hablando por el móvil…Se multa con diversas cantidades de euros, se quitan diferentes números de puntos, incluso se retira el carnet, o hasta se prevé ingreso en prisión, según gravedad de la infracción. Pero no se tiene en cuenta, que en todos los supuestos menos en el del cinturón se amenaza o juega con la seguridad para el resto de usuarios de la calzada, mientras en el tema del cinturón no se arriesga más que el propio conductor que no lo lleva abrochado.

Está claro que llevar, o no, abrochado el cinturón no hace correr riesgo alguno a los demás, que esto no provoca accidentes; sólo el propio conductor es quién podrá tener mayor gravedad en caso de su accidente, por lo que se le debería aconsejar, pero nunca obligar. Y me dice el profesional del volante, si por llevar abrochado el cinturón, caso de accidente no puede soltarse y queda atrapado, y tiene más graves lesiones, o incluso fallece aprisionado, de la forma más cruel, quemado vivo ¿A quién habrá que pedir responsabilidades?

Yo ahora, con la obsesión de la maldita pandemia, desde el 14 de marzo confinados, y tras sucesivas prórrogas, que como supositorios nos van metiendo, y que ahora pretenden que en vez de cada dos semanas sean mensuales, lo que ya más parece estado de excepción que de alarma, pues no sólo se nos está quitando el derecho de libre circulación, sino los de reunión, manifestación, trabajo, etc, y estando a merced del denominado “ comité de expertos”, que por tan secretos nadie sabemos quiénes son, que lo mismo podemos pensar en Premios Nóbel de la investigación, la sanidad y la microbiología, que sean un astronauta, un taxista, un electricista o un licenciado en filosofía, amiguetes del ejecutivo, o de largo historial del puño y la rosa o la hoz y el martillo…, pregunto, si por tanto tiempo enclaustrados, unos más que otros, pues hay zonas más castigadas, y a Castilla le ha caído “el haba” y a Segovia “el hueso”…si por tanto encierro a alguien le pasa algo, estrés, ahogo, pánico, ansiedad, depresión, tristeza, soledad, incluso agorafobia, el curioso síndrome de Hikikomori, o los temibles infartos…¿a quién habrá que pedir responsabilidades, por haber, no aconsejado, sino obligado a tan prolongado confinamiento?

Pues eso, que en ambos casos, abrochar el cinturón de seguridad y aislarse en el hogar, es justo y necesario un agradecible consejo, pero no un temerario encierro, que en el caso del coronavirus, amenaza con un caos económico del que va a ser más difícil salir que de la terrible pandemia, pues muchos van a vencer individualmente al bicho, pero morirán masivamente en la miseria.
Pienso que las colas para presentar denuncias van a ser tan largas como lo están siendo ya las de los que solicitan el pan de cada día porque quedaron en la calle con una mano detrás y otra delante.

mayo 14, 2020 Posted by | Política, Sociedad, Solidaridad | , , , | Deja un comentario

El honor es la primera divisa de la Guardia Civil

Artículo de Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

Todavía recuerdo con agradecimiento y profunda emoción aquel día en que mi compañero y amigo Carlos me regalaba el tricornio de gala de su padre, guardia civil, y las palabras que me dijo al entregármelo: “Manolo, te lo doy porque sé que lo vas a conservar con el mismo honor con que él lo vistió”, y me dio un emocionado abrazo…

El honor con que lo vistió, ese que el art.1 de la “Cartilla del guardia civil”, reza:”El honor es la principal divisa del guardia civil; debe, por consiguiente, conservarlo sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás”.

Con honor y unción conservo entre mi colección de unos sesenta cubrecabezas militares, además de ambos tricornios, el acharolado y el de gala, la boina y el casco de la sección de tráfico, y, por supuesto, entre mis cuatrocientas metopas, la del admirado, querido y respetado Instituto armado, regalo que con carta autógrafa me envió el entonces Director General de la Guardia Civil, D. José Luis Aramburu Topete, el Teniente General que ordenó al golpista Tejero, mientras éste le encañonaba con la pistola: “Deponga su actitud y acabe con esta locura”, el Director de la Benemérita que trató de convencer al ejecutivo socialista de que la Guardia Civil estaría siempre a las órdenes de la democracia.

Hoy está al frente de la benemérita el general de brigada D. José Manuel Santiago Marín, militar con incuestionable hoja de servicio y amplia trayectoria personal, pues además de diplomado en Estado Mayor, es licenciado en Derecho, tiene algunos másteres y es experto en misiones internacionales, control de fronteras y en la lucha contra ETA desarticuló hasta nueve comandos. Los últimos años su carrera ha sido fulgurante pues promovido a General de Brigada en 2019 por la Ministra socialista de Defensa Margarita Robles, inmediatamente fue nombrado para el puesto actual por el Ministro socialista de Interior Fernando Grande Marlaska, recordando que el 20 de noviembre se cesaba por estos dos ministros al entonces Director del Cuerpo, General de División (dos estrellas), D. José Luis Arranz Villafruela, y en vez de sustituirlo por otro de igual o superior rango, se nombró al Sr. Santiago Marín, General de Brigada (una estrella).

La Guardia Civil ha pedido a las Comandancias de toda España en orden firmada por su actual Director general, Sr. Santiago Marin, que identifiquen las campañas de desinformación y bulos “susceptibles de generar estrés social y desafección a instituciones del Gobierno”. Los datos se entregarán cada viernes para redactar el informe monográfico sobre actuaciones en ciberseguridad.

El domingo 19 de los corrientes en la rueda de prensa diaria del Comité Técnico de gestión de la pandemia, dijo el Sr. Santiago Marín, refiriéndose a la susodicha orden, que “para minimizar el clima contrario a la gestión de la crisis por parte del Gobierno”. También dijo: “En mis 40 años de profesión, en la lucha contra ETA, en la academia, en las misiones extranjeras, y en la lucha contra esta pandemia, si algo he aprendido es que lo primero son las personas, no hay ideologías”…

La ya comentada frase ha dado lugar a comentarios de todo tipo, y por supuesto al comprensible malestar del Instituto armado, que defiende que la Guardia Civil no está al servicio del Gobierno, lo está al servicio el Estado.
Parece que la asociación profesional de la Guardia Civil JUCIL hasta pide el cese inmediato del Director General, o la rectificación pública y depuración de responsabilidades porque piensan que estas manifestaciones están en contra del espíritu y los valores de la Benemérita.

El Ministro del Interior, Sr. Grande Marlaska definió estas palabras como “un lapsus”; lo que parece algo inconsistente, dado que el General Director leía el informe escrito, aunque tal vez adoleciese de concreción, por agilidad, pues al leer su historial habló de sus 40 años de profesión, saliendo sólo 35, si salió de la academia con su graduación de Teniente en 1985.

Tal vez no fuese su mejor momento, pues el Secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, no pasó al General ninguna de las tres preguntas que los periodistas allí acreditados intentaron formularle.
Como ignoro lo que allí pasó y lo que anda cociéndose en las “altas esferas”, no opino sobre la intención de la desafortunada frase, sólo pido que ante todo, y por encima de ideas y partidos, quede limpio y nítido el honor, ese que todos y cada guardia civil lleva impreso en su divisa y grabado en su corazón, que la Historia de la Guardia Civil, desde aquel 1845 en que la creara el Duque de Ahumada, es una Historia de entrega, sacrificio y éxitos, y que “El honor es su principal divisa, debe ser conservado sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás”.

También quiero decir que un ejecutivo socialista, que predica y se llena boca y propaganda de su lucha por las libertades y que permite ciertas actitudes y gestos no demasiado respetuosos para nuestro Rey, la Bandera, el Himno Nacional o la libertad de cultos y de enseñanza de la religión, todo por la libertad de expresión, no parece lo más lógico que amordace opiniones, sentimientos y pareceres, llamándolos bulos, aunque destacados miembros del ejecutivo estén tan afablemente relacionados con determinados miembros y regímenes totalitarios, de cuyas relaciones está por explicar un no lejano caso que por las diversas explicaciones dadas queda por aclarar, aunque sea en más oportuno tiempo, lo que entiendo hará gustoso y estará interesado en hacerlo el Ministro socialista de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana Sr. Ábalos.

mayo 14, 2020 Posted by | Política, Sociedad, Solidaridad | , , | Deja un comentario

Otro lío más con la vidus 19

Por Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

“Una juez no ve relación entre la manifestación del 8 M y los contagios”.

El 30 de enero el Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional declaró la situación como emergencia de salud internacional de la OMS; ya se habían dado 7.711 casos confirmados. El 13 de febrero se habían notificado 46.997 casos, con 1.339 fallecimientos.

El 11 de marzo la OMS lo declara pandemia.

Se prohíbe la celebración de la Maratón de Barcelona a celebrarse el 15 de marzo…

Con estos datos, y tratándose de tema tan grave no parece lo más recomendable cualquier manifestación multitudinaria, como permitir un mitin político con 9.000 asistentes, ni programar una marcha feminista con 120.000 participantes, y así lo avala el hecho de haber sido tres destacados participantes, las ministras Irene Montero y Carolina Darias, y el secretario general de VOX de los más madrugadores contagiados.

Pues a los líos que ya teníamos, fechas y vía de entrada del bicho a España; la fecha del primer contagio; si tenemos o no suficientes tests, pues a muchos no les han llegado pese a trabajar en residencias de ancianos tan proclives al contagio, mientras a alguna se los hacen “tetrapetidos”; las dudas y correcciones para la salida a la calle de los peques; los resultados académicos de sus estudios telemáticos; el desconocimiento real de esas desgraciadas cifras de contagiados, fallecidos, o las optimistas de curados; un hospital de emergencia, que en la Segovia más saturada y necesitada, se monta con perentoria urgencia, y no llega a utilizarse porque no se dota del “ad hoc” personal médico y medios; si declaraciones de personalidades de relieve son “lapsus” o intenciones; si los cultos religiosos en la vía pública están o no permitidos, pues hemos visto vídeos de Cataluña (todavía España), en que se paró la circulación para permitir el de musulmanes, pero se obligó al sacerdote católico a interrumpir la misa que decía en el hall de su parroquia; las sucesivas prórrogas que nos van dando largas para salir del enclaustramiento; la forma en que podremos salir; los instrumentos sanitarios “de juguete” que nos endiñaron los chinos; hasta no saber ya a quienes aplaudimos cada tarde, pues si en principio era para reconocer el sacrificio y entrega de quienes cumplen con su deber con exactitud y eficacia, al reivindicar éstos medios más seguros para evitar el contagio, pues han tenido escasez, y a veces han tenido que fabricarse tercermundistas batas y mascarillas, han pedido respetuoso silencio, con lo que nuestros aplausos de admiración y gratitud, silencios para expresar nuestro respeto a las decenas de millares de fallecidos, o las caceroladas del “hasta aquí hemos llegado”, dudamos cómo administrarlos, para que estos ineficaces y despistados gobernantes no saquen pecho de la seria conducta de tantos colectivos y de la sociedad en general que en momentos tan graves como esta terrible pandemia, que al principio se nos presentaba como simple y pasajera gripe, damos lo mejor de un pueblo.

Ante tanta duda y tal cúmulo de errores de los que los partidos andan echándose la pelota, o echándola fuera del campo de juego, recuerdo las palabras de la Canciller alemana Srª. Merkel: “Los presidentes no heredan problemas, se supone que los conocen de antemano, por eso se hacen elegir para gobernar con el propósito de corregir dichos problemas, culpar a los predecesores es una salida fácil y mediocre”.

Aquí vienen ajustadas las palabras del caudillo comunero Padilla, ante la valiente queja de Juan Bravo: “Ayer fue tiempo de luchar como soldados, hoy lo es de morir como cristianos”, ayer cada cual podía pensar, opinar y obrar según sus creencias y valores, hoy, todos a una, luchar contra el bicho, ya habrá tiempo de pedir explicaciones y responsabilidades.

Parece que la juez con que comienzo este escrito recibió un informe del médico forense, que afirma que “no existe ninguna relación de causalidad entre acudir a una manifestación multitudinaria y el riesgo de contagio”, que aunque no llego a comprender de qué manera un forense pueda deducir tan rotunda afirmación de ninguna relación entre masa humana y contagio, la sorprendente respuesta me lleva a preguntar, si ese contacto de 120.000 manifestantes, codo a codo, sin los preventivos guantes y mascarillas, jadeantes por la marcha, la masificación y el énfasis de sus reivindicaciones feministas, y profiriendo gritos y eslóganes sin la pantalla que evite salida de llovizna de salivas, no tiene nada que ver con el contagio ¿QUÉ COÑO HACEMOS TODOS LOS ESPAÑOLITOS

mayo 14, 2020 Posted by | Política, Sociedad | , , | Deja un comentario

El saber si ocupa lugar…

Artículo de Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

Los saberes sí ocupan lugar, pues es cierto que sabemos lo que recordamos, que lo que un día aprendimos pero olvidamos, ya no lo sabemos, y nuestros recuerdos se van renovando, que nuestro cajón de los recuerdos es limitado, un recuerdo remplaza a otro en la corteza pre frontal y el hipocampo, aunque también es cierto que con ejercicio mental ampliamos su capacidad de almacenamiento.

Estamos viviendo un tiempo de grave pandemia que por la intensidad dramática parece que ocupará todo el baúl de los recuerdos, que hará olvidar otros que en su día fueron manidos, aunque por otra parte se andan reviviendo algunos que así mismo en un antaño más lejano parecieron plúmbeos y que no tendrían límite o fin, y parece que lo son.

La grave vidus-19 que se está llevando decenas de miles de ciudadanos, rompiendo millares de familias, ancianos que marchan sin el consuelo del último adiós y entrañable abrazo, que hay familias que no saben dónde buscar a su querido difunto, que son tantos que han mutado hoteles por hospitales, que han convertido en morgues campos de deportes, pabellones feriales, palacios de hielo, lugares que antes eran lugar de esparcimiento y diversión, que ha cambiado usos y vida, que ha paralizado el ritmo del país, teniendo al personal enclaustrado en los hogares sin más contacto con aire y ambiente que los minutos de agradecido aplauso para quienes con su preparación y entrega intentan sacarnos de este infierno, o tímidas caceroladas por la chapucera forma en que se ha llevado, que el personal está dolorido por la muerte de deudos y queridos, y asustado por la brutal recesión económica que se nos viene, que el país está de luto, que todo él parece un hospital de campaña, una UCI, una morgue…, hace suponer que nuestros gobernantes, absortos en atajar este drama, estarán ocupados y preocupados, y al menos momentáneamente olvidarán otros temas de más particulares intenciones que de general trascendencia.

Pero éstos, nuestros gobernantes, nos andan despistando, pues es cierto que el personal con estos intensos días de generalizado dolor había aparcado, que no olvidado por estar tan reciente, el caso Ábalos que tanto juego dio a informantes y politólogos, pues era tema de trascendencia por suponerse infracción a la prohibición de EE.UU y UE. a la Vicepresidenta venezolana, Dñª. Delcy Rodríguez de pisar suelo de la UE, por sanción a la política represiva y ausencia de libertades, éstas que aquí parecen no estar en su mejor momento con lo de si hacer crítica de la actuación gubernamental es bulo, o hablar de franco delito, caso que fue tan manido por variado, pues cada día se daban nuevas versiones y el personal preguntaba si nuestro Ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana subió o no al avión, si fue sólo dos besos y hasta luego, o fueron 25 minutos, si bajó a tierra la Vicepresi venezolana, o permaneció largas horas en su asiento, si pasó a la sala VIP, si llevaba copioso equipaje de 40 maletones, si transportaba oro con destino Turquía, o si el Sr. Ábalos sólo fue a esas horas de la madrugada a saludar a su amigo Ministro de Maduro, Sr. Plasencia…

Pero también es cierto que mientras parece caso cerrado el de Ábalos tan reciente, se anda reabriendo el tema del General fallecido hace casi medio siglo, que parecía concluido con los paseos de la momia, como si el criminal virus no ocupase de lleno a nuestros gobernantes, vuelven a la carga del “urgente” tema del volteo de placas callejeras, sorprendiéndonos con la noticia de agencias de que el senador de Compromís Sr. Mulet, insta estos días al Gobierno a elaborar “una ley más contundente”, mientras hace escasas fechas leíamos que cuatro pueblines segovianos eran amenazados con suprimirles ayudas y subvenciones, si no retiran esas placas con denominación franquista.

Parece que algunos recuerdos se olvidan, mientras otros más antiguos prevalecen, tal vez queden más intensa o levemente grabados, de acuerdo con el énfasis que pongamos en su permanencia u olvido. Existe la selección de los recuerdos y de las intenciones.
¿Alguien puede ponerse en la piel de algún vecino de estos pueblos, que estén enterrando, en las condiciones que se marchan, a sus seres queridos, y les vengan con tales amenazas?

mayo 14, 2020 Posted by | Familia, Sociedad, Solidaridad | , | Deja un comentario

¡Feliz viaje! a todos los que se van

MANUEL FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

El mundo entero, también nosotros, estamos viviendo días, seguro que varios meses, de intenso dolor y angustia, tremendas jornadas en las que lo de menos es permanecer enclaustrados en nuestras casas renunciando a nuestros hábitos y aficiones, a ese paseo relajante y saludable, el partido deportivo, la esporádica charla con amigos y familiares, ese ameno encuentro familiar a la salida de la misa dominical, el amistoso chateo, muy especialmente sin poder dar el habitual abrazo y besos a hijos y nietos, …, ni siquiera lo angustioso de pensar en el próximo futuro de segura recesión en que tantas familias y tantas personas van a ver con pavor días de miseria, por estar en paro sin ningún ingreso, esas empresas familiares o de autónomos que hubieron de parar y sin ingresos han de seguir pagando impuestos y gastos, que todo esto es liviano comparado con el intenso dolor, la salvaje angustia, de tener que decir adiós a los seres más queridos, y decírselo virtualmente, desde la lejanía, porque no podemos acercarnos a darles el consuelo de un fuerte apretón de manos, de esas manos que entrelazadas se niegan a soltarse, de ese abrazo fuerte y prolongado, de ese significativo beso que dice del agradecimiento por tanto dado y recibido, por la mutua petición de un acumulado perdón y la acelerada repetición de ese “te quiero” que nos quedó por decir, esa última conseja que el que marcha siempre deseó dejarnos como consigna de su experiencia.

Aquí sí se dice con toda la razón que no hay enemigo pequeño, y que todo tiene solución menos la muerte, ésta que con tanta saña nos está arrasando como nueva plaga bíblica el insignificante coronavirus.
Nos ha dado tiempo para reflexionar y comprobar que hay mucha gente buena, que nadie es imprescindible, ni siquiera nuestros gobernantes, pero todos necesarios, que podemos vivir sin la mayor parte de lo que habitualmente usamos, que damos demasiada importancia a temas banales, que en la obligada separación de amigos y familiares apreciamos más su afecto y necesitamos darles físicamente nuestros abrazos, que una sonrisa o el llanto de un niño vale nuestro sacrificio y nuestra atención. Que de todo hay que sacar su parte buena, que todos y todo la tenemos.

Se rompe el corazón pensando en ese adiós tan frío, tan inhumano, pues aunque los sanitarios de todos los niveles están comportándose como auténticos héroes, redivivos samaritanos, imitadores del Cristo que dio su vida por el mundo, ellos se exponen a darla por quienes no conocen, y hacen que las residencias de mayores, los hospitales de fortuna levantados en horas, los lujosos hoteles reconvertidos en hospitales, o los acondicionados modernos complejos hospitalarios, tengan los mejores cuidados, les falta esa mano familiar que en fuerte apretón les diga tanto, les diga ese perenne, pero, por vergüenza, tantas veces callado, “te queremos”, no te vayas, te necesitamos, y el triste y esperanzado final ¡feliz viaje! Y si para ellos es inhumana su marcha sin despedidas en este último anden terreno, lo creo mucho más cruel para los que quedan en su confinamiento con el rescozor de no poder haber demostrado todo el cariño que se les ha tenido, decirles lo que han significado en nuestras vidas y lo que les prometemos para que viajen tranquilos a su nueva Vida. Aunque sea desde aquí, sí que les deseamos que sea feliz su eterno descanso.

Estoy seguro que a pesar de nuestros políticos, que no con su ayuda, saldremos de ésta, porque el pueblo está dando muestras de su valía, su colaboración, su no regatear esfuerzos, que recuperaremos los puestos de trabajo, que repartiremos sacrificios, aportaremos ideas y esfuerzos, y pronto talleres y fábricas y comercios volverán a producir, y nuestras calles volverán a tener vida, y nuestros patios de colegios se llenarán de la alegría y la esperanza de la vida que son los chiquillos, y volveremos a podernos demostrar cariños y afectos con interminables abrazos y besos, esos que tenemos retenidos vía confinamiento.

Todo esto pasará y alguien tendrá que explicar si esto no pudo hacerse mejor, si algunos de los que marcharon podrían seguir entre nosotros, si no se pudo al menos esperar la pandemia con mejores medios que al menos nos hubiesen permitido decir a los mayores, a esos que pusieron a la cola de las atenciones sanitarias, porque importaban menos, porque sus vidas ya estaban amortizadas, pero que por lo menos se fuesen con sus ojos llenos de sonrisas o lágrimas inevitables, pero lo uno y lo otro como señal de amor, y los oídos con esa sencilla, pero impactante frase de
“te queremos”, “feliz viaje”, nunca tan sincero y sentido.

Cada mañana al coger del casillero mi “Adelantado”, lo primero que miro, en fugaz vistazo, es la página, ahora las varias páginas, de obituario, por ver primero si hay entre las esquelas nombres de amigos, luego leo edades, a medias curiosidad y por ver por dónde anda la media para calcular tiempo de guardar cola.

Uno de estos días de claustral encierro en una de las esquelas, de uno de tantos que el bichito ha acelerado su marcha a la Luz, decía: “Nuestros corazones te acompañan” “Feliz viaje papá”. Les deseo que se lo hayan podido decir personal y físicamente, regalándole para ese feliz viaje un buen maletón de besos y abrazos, que a él le hiciesen feliz el tránsito, y a los deudos tranquila la temporal ausencia.

Cada día pido por ese feliz viaje para todos los que marchan.

abril 11, 2020 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Hasta dónde puede llegar el revanchismo

MANUEL FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

No me lo puedo creer; en alguna parte he leído que en estos días que con más razón que nunca podríamos decir de luto nacional por contarse las defunciones diarias por decenas de miles, y haberse llevado ya la vidus-19, en los momentos que esto escribo, la horrorífica cifra de 14.555 españoles, y crece el fúnebre número constantemente, no obstante el sacrificio y aportación de toda la ciudadanía, puedo pensar que sea cierto que en momentos de tan fuerte dolor general el Gobierno sea tan insensible como para ocuparse y preocuparse de que pueblos que hoy lloran a sus
muertos, a los que ni han podido dar el último adiós, les anden amenazando si no destruyen los escudos franquistas, que casi ni se dan cuenta de dónde están ni que los tienen.

No me lo puedo creer, aunque no olvido que cuando nuestro presidente Dr. Sánchez no había tomado tierra, y hablo metafóricamente, que no me refiero a su afición al vuelo en Falcon 900 B o helicóptero Super Puma AS332M1, sino a sus escasos días de Moncloa, sin haber planificado la solución a los agudos problemas del país, contentar a sus podemitas y proetarras socios de legislatura, el tema de Cataluña, desempleo o presupuestos y economía amenazante para pensionistas y funcionarios, pudo prometer, prometió y cumplió, aunque le costó y se lo trabajó, y fue la ópera prima de su incipiente mandato, los paseos de exhumación y re inhumación y destierro de la momia del General Franco.

Todo el país está, estamos, tristes y asustados, porque hay pocos hogares donde no haya llegado el dolor del fallecimiento, por el traidor coronavirus, de algún miembro, con la trágica circunstancia añadida de no poder estar a su lado en sus últimos momentos, no tener el consuelo de la mano querida que le dice adiós, la presencia de personas queridas que le digan el último gracias por todo y le deseen feliz definitivo viaje, y un sentidísimo hasta luego, hasta siempre.

Todos los ciudadanos estamos concienciados del verdadero problema y de lo que necesitamos, los sanitarios exponiendo vidas y salud, militares y cuerpos del orden haciendo cumplir las normas, farmacéuticos, bancarios, transportistas, carteros, quiosqueros, hortelanos, empleados de supermercados, profesores y escolares siguiendo las clases vía telemática, empresarios ofreciendo aportes económicos e incluso reconvirtiendo personal y maquinaria para fabricar el material sanitario que no llego por vía oficial, y todos confinados entre cuatro paredes esperando que el criminal bichito sea definitivamente vencido y volvamos a llenar calles y oficinas y despachos y comercios y bares con el normal día a día y nuestros niños puedan corretear por parques y campos.

Estamos acongojados al no saber cómo vamos a poder enterrar a nuestras decenas de miles de seres queridos, que habremos de recoger de donde los lleven desde esas improvisadas morgues habilitadas en recintos feriales, pabellones deportivos o palacios de hielo, incluso cómo vamos a salir de la hecatombe socioeconómica que se ha llevado por delante a tanta empresa, hospitales colapsados y juzgados a tope por despidos y ERTES, y en vez de pedir disculpas por tanta pasividad, improvisación, pésima gestión de avisada llegada del bicho, nos salen con urgir a cuatro pueblines segovianos para que retiren esos escudos franquistas de sus olvidadas ubicaciones, escudos que los vecinos de Labajos ya han tenido que derribar y los de Ahusín, Fuente el Olmo de Fuentidueña, y S. Miguel de Bernuy han de priorizar, no sea que llegue el tío Paco (con perdón) con su rebaja por incumplimiento de esa ley “memoria histórica” que además de saltarse la llamada “de la Amnistía” que, acordada en 1977 entre todos y con sacrificio y colaboración de todos, mereció ser conocida en el mundo como “el milagro español”, revuelve la mierda para que más huela, y escarba en heridas hace años cicatrizadas, llevando el interés y la acción gubernamental adonde ya a nadie, o muy pocos que ignoran lo que significa el término perdón y abrazo.

Imagino si a todos nos sorprende e indigna esta falta de sensibilidad, de caridad, de respeto y de humanidad, cómo lo verán y sentirán los familiares de esos millares de españoles que se llevó la vidus-19.

Yo, francamente (con perdón) lo veo tan incalificable que refiero pensar que sea uno de tantos bulos como en momentos e incertidumbre, estrés y largo confinamiento corren, que sea una especie de pesadilla. No lo creo o…no quiero creerlo.

abril 8, 2020 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Mentes cerradas

“Con ése se puede hablar, no parece una persona mayor”. Así se explicaba, refiriéndose a un profesor suyo, un chico de catorce años en un comentario informal con un compañero de colegio.

Al oírlo, me quedé pensativo. Me preguntaba por qué pensaría ese chico que con la mayoría de las personas mayores no se puede hablar. Descalificar sin más esa desenfadada apreciación juvenil me parecía demasiado simple, demasiado cómodo. Es más, puede que fuera un buen modo de confirmarla. Era preciso abordar ese asunto con un poco más de autocrítica por parte de la gente adulta. Tengo unas ideas al respecto y voy a intentar explicarlas.

Hay personas inseguras, que no logran detener su tendencia a alimentar sus dudas, que se atormentan de continuo con perplejidades y vacilaciones. Para decidir cualquier cosa necesitan apoyo, respaldo, adhesión. Sin embargo, es bastante corriente que esas personas tengan miedo a manifestar su inseguridad, y por eso procuran esconderla, al menos ante aquellos con quienes no tienen una gran confianza. El resultado es que, al menos de modo habitual, las personas inseguras no suelen transparentar su inseguridad, sino que intentan mostrarse exteriormente como seguras y decididas. En muchos casos, además, esa actitud se convierte en una inseguridad hipercompensada, que les lleva a hablar con gran rotundidad de cosas de las que en absoluto están convencidas, o a mostrarse muy decididas cuando no está nada claro que lo estén.

Hay otras personas cuyo problema es el contrario, aunque el resultado final tenga un cierto parecido. Son aquellas que por naturaleza tienen un exceso de evidencias y seguridades. Piensan, hablan y actúan pisando fuerte. Sus ideas suelen ser claras y rotundas. Tienen poca capacidad de sorpresa y poco afán de aprender. Su mente parece como si estuviera ya casi terminada. Parecen estar ya en posesión completa de la verdad. Cuando hablan, aleccionan. Les cuesta hacerse cargo de la situación emocional de los demás, y por eso hablan con poca oportunidad. Con facilidad descalifican o estigmatizan a quienes piensan de otra manera. Sus esquemas mentales están tan cerrados que cualquier nuevo dato siempre refuerza sus anteriores ideas. Apenas piensan en replantearse si sus ideas son acertadas, o si son las mejores, sino que todo nuevo dato es siempre a su favor, todo lo que escuchan les confirma en su línea de siempre. Como suelen ser simples, tienden a hacer apreciaciones de grupo: bueno es lo mío, o lo de los nuestros; malo es lo que no es mío, o no es de los nuestros. No juzgan las ideas, sino sobre todo —o exclusivamente— de dónde parten, de quiénes son. Están como blindados ante el embate de cualquier pensamiento de autocrítica.

Se les distingue con facilidad al verles comportarse en una conversación. Los años de vivir en esa actitud les han llevado a unos modos de manejarse que les hace difícil escuchar. Están pensado en lo que van a decir a continuación. Y si no pueden colocar, se distraen enseguida, y entonces quizá preguntan lo que se acaba de decir. Piensan que tienen la razón, y con facilidad interrumpen, no dejan terminar al otro, porque no escuchan sino que ya han juzgado y sólo piensan en colocar su idea o, como mucho, en convencer a su interlocutor.

Quizá estoy describiendo casos un tanto extremos. Podríamos dibujar un perfil más moderado, en el que todos, de una manera u otra, deberíamos vernos interpelados, porque a todos nos sucede en mayor o menor grado. Lo malo es que, al leer esto, casi todos pensamos en lejanos personajes intratables, y no nos damos cuenta de cuándo nos pasa eso precisamente a nosotros. ¿Por qué no se reconocen —o no nos reconocemos— al ser descritos? Quizá porque nos conocemos poco, porque tenemos miedo a cambiar, a plantearnos dudas sobre modos de ser que son refugios que nos parecen cómodos y en realidad son oscuros y fríos.

¿La solución? Despertar interés por las cosas. Aprender a escuchar. Infundir amor por la reflexión serena, por explicar las razones de las cosas, por facilitar la comunicación fluida entre las personas. Hacer un esfuerzo por ponerse en la mente de los demás, por preguntar y escuchar hasta entender las razones del otro, y sólo entonces exponer las propias, si es que resulta necesario.

A esto habría que añadir quizá una cierta defensa de la perplejidad, un esfuerzo por no trivializar lo complejo, por no etiquetar las cosas de forma simple para así rechazarlas con una contundencia que resulta penosa. No se puede estar diciendo constantemente que “esto es así y ya está”, porque la realidad suele resistirse a esos juicios y esos diagnósticos tan simplificantes.

Es lógico que, con los años, cada uno se vaya formando una opinión sobre las cosas. Esto es positivo, evidentemente. Pero si eso nos lleva a tener una actitud de cerrar la mente, de dar las cosas ya por definitivamente resueltas, eso es a la larga un error de graves consecuencias. Porque incluso nuestras convicciones más profundas precisan reflexión, exigen que procuremos mejorar su fundamentación, que nos esforcemos por avanzar en esa autoexplicación de nuestros propios principios.

Hay que saber expresar nuestras ideas, saber responder a las críticas que a ellas se planteen, en vez de descalificar esas objeciones sin razonamiento alguno. Es preciso ejercitarse en un sano y oxigenante debate intelectual de contraste con otras ideas. Es lo que pienso que nos falta a muchos adultos, y lo que hace que a veces la gente joven nos vea como nos veía aquel muchacho de catorce años.

Alfonso Aguiló

marzo 30, 2020 Posted by | Política, Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario