Cultura Solidaria

No les robeis su infancia

Ignoro qué respuesta darán los padres de tantos niños a los que este des –Gobierno que tanto derecho constitucional ignora o margina, el próximo curso escolar se salte a la torera ese derecho expreso claro y contundente en nuestra Carta Magna, de educar a los hijos en sus creencias y convicciones, en su ética y moral, en sus valores y tradicionales usos y costumbres.

Parece ser que este partido que en lo exterior aguanta carros y carretas en Marruecos, Gibraltar, Venezuela o Cuba, y en lo interno nos dejará con una mano delante y otra atrás, pero eso sí, con señores “matrimoniados” entre sí, igual que parejas de damas, una aprobada ley que da licencia para matar a los más desprotegidos, que esos no dan votos, que ufanos dicen que ya no tenemos nada que envidiar en estos temas a Holanda o Suecia, una renovada España partida en dos, unas comunidades pretendiendo ser “nació” y prohibiendo hablar español, una juventud “alegre y esperanzada” agarrada al botellón y los estimulantes, la generación, “ni, ni”, unas aulas sin crucifijos porque una reducida minoría impide a la tradicional mayoría católica su presencia, y para rematar su penúltima obra, la Educación” sexual para niños de 12 años del próximo curso…

 Quiero creer, que en esos globos sonda que el Gobierno lanza y al día siguiente recoge, hace y deshace, dice y se desdice, esa sarta de estulticias y de irresponsabilidades que han anunciado para el curso 2010-11 no sea, sino otra de tantas a ver si la degeneración engorda, pero el pueblo español, al que todavía queda algo de cerebro, dignidad  y equilibrio emocional e intelectual reaccione y diga ¡basta ya! Con la formación de nuestros más moldeables infantes, los niños en su comienzo de formación, no se juega; esos niños que con cara entre inocentes y pícaros la última Navidad esperaban a los Reyes Magos y pusieron agua para los camellos, pasen en unos días a aprender a masturbarse, se prueben los “condones” que el Gobierno les reparta por las aulas según tallas y medidas, y les enseñe cómo realizar el coito, que ya a las un poquito más adolescentes les recomiendan la píldora del día después sin receta y les permiten el aborto sin conseja paterna. Ale, como monos, que si no lo tenéis, el aborto es la solución…

¿Hasta dónde aguantaremos, sin más que masivas, multitudinarias, millonarias manifestaciones pacíficas? ¿No será hora de empezar a denunciar en los tribunales, aunque sean de esta justicia, de los ojos tapados que en alguna ocasión nos deja boquiabiertos con sus decisiones, pero que en otras situaciones dan respuesta válida a quienes llaman a sus puertas pidiendo amparo y defensa de la propia administración que cual nival avalancha arrasa y devora razones y alegaciones?.

Nuestros niños quieren, tienen que vivir su infancia, esa maravillosa etapa de sueños, ilusiones, juegos y esperanzas, tienen que formarse en el estudio y el deporte, tienen que ir descubriendo la vida, la de los adultos según vayan creciendo en edad y gobierno, según vayan digiriendo lo acoplado a su edad. No tengáis prisa en hacerlos obsesos del placer, del sexo, del vicio, que todos hemos tenido tiempo para todo, que nadie hoy lo pasa mejor que nuestras generaciones, aun oprimidas por hambres y pobrezas, las que la postguerra dictaba, y que aún hoy seguimos recordando con nostalgia, precisamente porque no estábamos agarrotados por el imperio de tan madrugador sexo y tan temprano uso del etílico y los estimulantes, porque sabíamos que la vida tenía más aliciente si la íbamos descubriendo y ganando paso a paso.

Ya que legalizáis la matanza de los inocentes no nacidos, no quitéis la infancia a los niños sí nacidos, no les robéis su mejor etapa de la vida, que lo mismo que al bebé no se le da un plato de sabrosa fabada  o un rico cocido, al enfermo o convaleciente al recomendarle ejercicio físico no se le manda participar en una maratón, o al anciano que perdió lozanía y memoria no se le pide que comience un doctorado, al niño de 11 añitos dejarle que disfrute cambiando cromos, iniciándose en la competición deportiva o cuidando y disfrutando la naturaleza en excursiones a la montaña que es donde más sano crece el cuerpo y más optimista el espíritu.

 No les robéis su infancia; ¿Quiénes sois los gobernantes para exigirnos a los padres vuestras doctrinas, creencias y prácticas? Dejadnos educar a nuestros niños, que así os lo exige esa Constitución que entre todos nos dimos. 

 En nuestra época, la de los hoy maduros y mayores, no nos empapuzaron de sexo, ni tuvimos que ir a Salamanca para aprender sexología, ni tuvimos por mamporrero al maestro, nos divertimos, nos formamos y, cuando llegó el momento oportuno y adecuado, supimos realizarnos en todos los órdenes, sin renuncias ni obsesiones. Que la naturaleza es sabia, y hasta a los animalitos les deja una juguetona infancia, en la que los padres los van adiestrando poco a poco y tampoco necesitan mamporrero, ni abortan deliberadamente, y, si los dejamos, son felices.

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marzo 19, 2010 Posted by | Política, Sociedad | Deja un comentario