Cultura Solidaria

Los derechos del niño

Con objeto de no coincidir con la convocatoria a las urnas, este año la jornada de los “Derechos del niño” se celebra en nuestro país el día 21 de noviembre, jornada que anualmente convoca el Consejo de la Infancia.

Hace escasas fechas, precisamente acompañando a uno de mis preciosos once nietos, leía en la pared de un consultorio médico de SACYL un simpático mural de una firma comercial, predicando estos derechos, acompañando a cada enunciado una expresiva viñeta. Auténtico decálogo de las necesidades y derechos del niño: igualdad, protección, identidad y nacionalidad, casa, alimento y atención sanitaria, educación y atención al disminuido, amor de los padres y de la sociedad, juego, primacía en recibir ayuda, protección contra abandono y explotación, solidaridad y  comprensión y justicia entre la población.

Justa y necesaria jornada reivindicativa del niño y sus derechos, celebración que debería darse todos y cada uno de los 365 día del año, pues los niños son vida de los pueblos alegría de las familias, esperanza de la sociedad, más en esta España que se está convirtiendo en un país de viejos, pues las condiciones económicas, el materialismo,  el egoísmo, la falta de expectativas y el ritmo de la vida hacen que nuestra tasa de natalidad sea alarmantemente regresiva, mientras que, gracias a Dios, la expectativa de vida se alarga y nuestros ancianos cada vez llegan a mayores y en mejores condiciones de salud corporal y mental.

Sin embargo todo este plausible panorama de aparente mirada de ternura y complacencia hacia el más débil, el niño, a mí me parece un poco teatral, ficticio, casi cómico y hasta diría que cínico, cuando se da en un país que tiene legislado el aborto voluntario, es decir donde es legal matar a esa vida que ya late en el vientre materno.

Hablamos de un decálogo de derechos del niño, sin basarlos en el primero, básico y necesario para que se den todos los demás.

¿No es auténtico cinismo que mientras decimos que la mujer puede hacer con su cuerpo lo que le venga en gana, en la práctica eliminar cuando y cómo desee a ese niño al que ha dado vida, celebremos el Día de “sus” derechos?
¿No es frívolo que un país en que “legalmente” cada año se mata a 125.000 niños (cifra reconocida) se celebre oficialmente la jornada de los derechos de la infancia?

En cualquier caso es bueno y positivo que al menos un día al año pensemos en nuestra infancia, que es garantía de nuestro mañana.

noviembre 21, 2011 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

El desfile

Un año más el 12 de octubre se celebró nuestra Fiesta Nacional, sin aludir, por supuesto a la referida a tauromaquia así llamada y así conocida en el mundo entero, aunque defenestrada en esa parte de España, la nación catalana, en la que tantos símbolos nacionales son marginados, mientras el gobierno de España mira hacia otro lado, idioma, himno, bandera, incluso lo que de símbolo tienen los toros, aunque éstos no siempre ni todos, que sí se explayan con los “bous embolats”; la penúltima entrega de este folletín catalanista o antiespañol, ha sido la ausencia del President en el desfile de nuestras Fuerzas Armadas en la capital del reino.. .
Un año más España entera, salvo los independentistas de siempre, ha celebrado el emotivo desfile con el que homenajea a sus hoy muy respetadas y queridas Fuerzas Armadas, más apreciadas desde que Aznar legisló un Ejército Profesional en el que no tuvieran que pasar nuestros mozos dos años de su vida interrumpiendo trabajo y estudios, y en el que además de garantizar la soberanía e independencia patria y defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional, colabora en mantener el orden y conseguir la democracia en otros países, a veces a costa de sacrificios, sangre y vida de nuestros soldados.
Debo manifestar mi emoción presenciando el, aunque algo mermado por la sensible crisis, vibrante desfile de nuestro ejército de tierra, mar y aire y las fuerzas de orden público, que durante algo menos de dos horas recibieron el calor y el respeto de los españoles. Tal vez cuando algunas unidades más significadas en las misiones externas hacían redoblar aplausos, pensando en ministros que manifiestan su separatismo, pensase aquellas palabras que mereció “mío Cid” “Dios que buen vasallo, si hobiera buen señor”, que tanto merecen estas mujeres y hombres que dan “todo por la Patria” y tienen por lema “Disciplina es mi sola grandeza”.
Sentada, pues, mi admiración y afecto hacia esas Fuerzas Armadas, atención que me ha alcanzado diversos premios y distinciones, y no creyendo la posibilidad de tacharme de fobia alguna hacia estas fuerzas hoy valorada en la cúspide de nuestras instituciones, puedo opinar y opino que no me pareció oportuno celebrar tan costoso evento, en estos momentos de cruel crisis que vuela sobre todos, pero se agarra con fiereza en los menos favorecidos, en los parados cuasi permanentes, pensionistas congelados , hipotecados con amenaza de desahucio, hogares privados de ayudas sociales.

Que cuando sobrevolaban  nuestras cabezas esas escuadrillas tan milimétricamente alineadas, tan arriesgadamente juntas, dejando sobre los cielos madrileños la estela con los colores de la enseña patria, se me ponía mi escaso cabello como escarpias, pero al tiempo pensaba en los millones que poner en marcha esos motores había supuesto.  Tal vez, aunque no lo creo asi, este gasto suponga el “chocolate del loro” de los grandes presupuestos estatales, pero habría sido un detalle para el españolito medio, que anda angustiado viendo pasar los días en pobreza y amenazas de tiempos peores.

Estoy seguro de que quienes primero lo hubieran deseado y comprendido son los propios profesionales de estas abnegadas y sufridas fuerzas que recibían el merecido homenaje de unas horas de protagonismo, unos minutos de aplauso, pues bien saben ellos que España toda sabe bien de su entrega y esfuerzo.

Creo que toda España, también ellos, o ellos los primeros, habrían visto de buen grado que este año la austeridad que obligadamente, incluso programada desde órganos externos, tenemos que programar y mantener, hubiese aconsejado recordar su meritoria y necesaria ejecutoria, conmemorando su Fiesta, la Fiesta de las Fuerzas Armadas, la Fiesta de todos, la Fiesta Nacional, pero, como se hace en las economías hogareñas, reduciendo gastos , agradables, sí, pero no tan perentorios, como esas ayudas sociales de supervivencia, esos cortes en sanidad, esas mermas en educación, ese aquilatar en infraestructuras, esos tijeretazos en escasos sueldos, en pobres pensiones, en imprescindibles servicios sociales…

Tan emotivo y significativo hubiera sido el, éste si, espléndido y vibrante, acto de homenaje de la nación, representada por monarquía y gobierno, a los caídos en las contiendas y cataclismos y las víctimas de actos de terrorismo.
Tal vez el gesto, aparte de evitar una nada despreciable cifra de gasto, hubiera supuesto el beneplácito de todos, de quienes somos admiradores de gente tan abnegada y de quienes todavía no han calado en su grado de generosidad y exacto cumplimiento de tan altas tareas y misiones.

Me fue muy grato constatar el grado de españolismo que hoy,  anecdótica y curiosamente tal vez desde los triunfos de nuestra selección nacional de fútbol, “la  roja” , las banderas nacionales han “salido del armario” y es normal verlas por la calle, en el metro, en los bares, en vehículos…ha sido como un descorrer el rancio velo de nuestras inhibiciones y sacar el españolismo que llevamos dentro, y que no se puede reducir al epidérmico, aunque vibrante y digno, desfile de los soldados por las avenidas madrileñas de Prado, Colón o Recoletos.

noviembre 21, 2011 Posted by | Sociedad | Deja un comentario

Paga éste…

Al levantarme esta mañana, mientras hacía mis habituales estiramientos, por la ventana vi que amanecía un espléndido día, de esos que en un bar rezaba “Hoy hace un día maravilloso, verás como alguien viene y lo jode”, y efectivamente, por la radio oí la noticia que me fastidió tan prometedora jornada: un diputado de Granada había pagado con la tarjeta “oficial” unas “chuches” por valor de 1,70 euros.

 

Por supuesto que más me hubiera afectado si el desvergonzado hubiese sido de los de cientos de millones a los que tan acostumbrados nos tienen algunos, varios o muchos de nuestros políticos, pero precisamente aunque sinvergüenza ya tenemos, y no importe la cuantía, parece más “pringado” que hasta para pipas o golosinas utilice esa tarjeta que se supone sólo, y ya es discriminatorio privilegio, para gastos relacionados con su puesto político. De que te llamen “chorizo”, y lo seas, al menos llévate millones, como esos directivos del Banco al que el Estado hubo de aportar buena ayuda por su falta de liquidez.

 

Ello me trajo a la memoria aquel otro caso en que pasé auténtica vergüenza ajena, por otro parlamentario, así mismo de IU, que estas siglas pueden ser mera coincidencia, pues en todos los sitios “políticos” cuecen habas “fétidas”, contemplando cómo se enredaba, contradecía y negaba infantilóidemente, el diputado que quiso pagar con la tarjeta oficial al taxista su carrera con el ligue a un hotel, que a buen seguro también pasaría el cargo a la “oficial” tarjeta plástica. Posiblemente también cobrase por tan bochornosa entrevista en la caja tonta.

 

Yo me pregunto ¿de veras estos representantes de la voluntad y la opinión ciudadana se creerán con derecho a tanto privilegio?, o la avaricia humana les ciega y no ven que ya les separan bastantes desigualdades y privilegios  que la ciudadanía ni ha votado ni ve lógico ni justo.  No les parece suficiente el buen sueldo, viajes gratis, coche oficial, gastos de representación, y dietas por asistir a su lugar de trabajo, donde a menudo faltan, se quitan la palabra o insultan y alborotan, o…dormitan beatíficamente, como si lo tratado no va con ellos.

 

Entiendo que precisamente por ser quienes hacen las leyes y obligan a su cumplimiento son quienes debieran dar ejemplo, primero adjudicándose sueldos razonables, después ajustándose a lo acordado, y desde luego abriendo caminos de austeridad, y más en tiempos de crisis, incluso de la que ellos puedan tener alguna culpa o responsabilidad, que con el pueblo no cuentan para elaborar presupuestos, pero luego sí lo responsabilizan para su ajuste o reducción.

 

Si tan mal pagados están que hasta el taxi con la querida o la bolsa de chuches han de pasar por la tarjeta “oficial”, si tienen dificultades para llegar a fin de mes, yo que soy sensible y me pongo en el puesto de quienes sufren, voto porque les suben el sueldo, las primas, las dietas, pero que no tengan que acudir a tan deprimentes acciones, pues viéndonos en ellos representados sufrimos sofocos de vergüenza, pues se ven forzados a pasar por gorrones y decir “paga éste”, el ciudadano, tú y yo…Que les suban, que les dupliquen sus “escasas” remuneraciones, pero que les quiten esas tarjetas, dinero de plástico que no saben administrar.

 

Esta vez ha sido en la bella Granada, en la Andalucía ahíta de soles y mar en que junto a naranjos y limoneros, geranios y jazmines brotan políticos aficionados al pelotazo, pero pueden aparecer, y brotan espontáneos como las setas, en cualquier rincón del mapa hispano. Tal vez por pagar con tarjeta “oficial” no se enteren del precio de un café, del metro, o de horas de conversación al móvil…

 

Ya lo dice la jota castellana: “Si algunos ricos supieran (poned políticos en vez de ricos, que puede ser equivalente)/ lo que cuesta trabajar/ no abusarían del pobre, / ni tampoco del jornal…”  Ni quizá se metieran en tanto pleito si pagasen ellos las costas; ni tendrían tanto “liberado” en su nómina de empleados; ni viajarían tanto si pagasen su gasolina o su billete, aquilatarían más y vigilarían mejor si los “patronatos” fuesen a sus expensas no con fondos comunales, ni tendrían alguno de éstos que más que una ayuda o alivio son un lastre, como el niño tonto del consistorio.

 

Y es que, no sé si la clase política es de flaca voluntad y cae en la tentación del fraude, el pelotazo o la distracción de fondos, o es que el ser humano tiende a adjudicarse lo que tiene a mano, como ya no se repasan en las escuelas los mandamientos del Decálogo, en que el décimo rezaba “no codiciar los bienes ajenos”.
Lo dicho, pon otra ronda, y pon de estos pinchos, y otra ración de éstas…, pásalo por la tarjeta “oficial”, que PAGA  ÉSTE…

noviembre 12, 2011 Posted by | Política, Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

El Mariquelo recordó a Segovia desde el cupulín de la torrre catedralicia de Salamanca

No sé si como virtud o vicio, “o todo lo contrario”, me encantan las tradiciones, y disfruto cuando el pueblo celebra esos actos religiosos o profanos, festivos o luctuosos, que nuestros ancestros tuvieron por costumbre; me entusiasman esos “castellets” de hasta seis pisos, catalanes, el “pero palo” extremeño, las luchas de “Moros y cristianos” en todo el Levante (conozco los de Denia), la “Pinochada” de Vinuesa (Soria), acudo a los encierros taurinos, incluso, confieso con rubor que hasta me gusta, aunque lo prohibiría, el “Toro de la Vega” en Tordesillas, y por supuesto me lo paso como un enano en las fiestas de las Alcaldesas de Zamarramala, los Cirios en Santa Mª la Real de Nieva, las Mojadas de Caballar, el rito de las tres vueltas en torno al  altar para que San Frutos alivie el mal de hernia o lumbago… , o todas y cada romería de nuestros pueblos.

 

Tenía ganas de ver “in situ” la tradición charra del “Mariquelo”, y en verdad que veo justificada la riada humana que en la salmantina Plaza de Anaya se congrega para ver, boquiabiertos y  acongojados, la arriesgada escalada de Ángel Rufino de Haro hasta el cupulín de la torre catedralicia. Había gente de las más diversas y lejanas procedencias, pues junto a los falleros valencianos, los rumberos andaluces, grupos vascos y, por supuesto, la representación de Segovia, que cada año devuelve visita a este “Mariquelo” que da brillo a las fiestas de El Espinar y sus gabarreros, había gente llegada de la cercana Portugal, de Francia e incluso de Brasil y el Japón. Esta amplia explanada de la ciudad del “Omnium scientiarum princeps Salmantica docet”, a diario ocupada por la oleada estudiantil, amanecía abigarrada de gentes diversas, vecinos y visitantes.

 

Data la costumbre de esta arriesgada ascensión, del lamentable terremoto que aquel fatídico 31 de octubre de 1755, que con epicentro en Lisboa y una intensidad 9 en la escala de Richter, conmocionó tierras de varios cientos de kilómetros de distancia, notándose en toda Salamanca, cuya población acudió a cobijarse en la Catedral, cuya torre se desvió de la vertical, efecto que así mismo sufrió la misma Giralda sevillana.
“Sintieron que la tierra temblaba bajo sus pies…, abriéronse las calles y plazas públicas con remolinos de llamas y cenizas…Treinta mil habitantes (lisboetas) quedaron sepultados entre las ruinas de aquella opulenta ciudad”.
Ángel Rufino de Haro “El Mariquelo” en tiempos del lamentable movimiento sísmico vivía en la catedral, pues su familia “Los Mariquelos” eran los encargados de dar .los distintos toques de esas campanas, entre las que la María de la O, reta a quienes no crean sus toneladas de peso, y escrito lo tiene en su broncíneo cuerpo, “a cogerla a pulso”…, y bien sabían si eran toque de alegría o luto, si el difunto era varón o hembra, niño o adulto…

 

Cumple con este rito el edicto que el día del temblor de tierra promulgó el cabildo catedralicio, de todos los años en esa fecha, escalar por el exterior un hombre para dar gracias a Dios de que no hubo mayor daño, al tiempo que medir la inclinación de la torre, que este año era correcta, aunque en anteriores ocasiones ha habido de apuntalarse…

 

El evento tiene su parafernalia y rito secuencial, llegando Rufino en coche de dos caballos enjaezados, con cochero vestido a la andaluza usanza, abriéndose paso entre aplausos, saludos, fotos y entrevistas de la multitud que llena la Plaza. Se va acercando al templo, subiendo los primeros tramos por el interior, asomándose en cada planta para saludar e ir dando gracias a Dios por preservar a la población charra de tan funestas consecuencias, al tiempo que lanza al aire cientos de papelines con mensajes de paz y buenos deseos.

 

Cuando llega al último tramo, sale al exterior y, subido a la barandilla, saluda y agradece a quienes le animan y acompañan, así a sus amigos toreros, entre los se encontraba “Su majestad” el Viti, a los diferentes grupos folclóricos, y tuvo un especial muy emotivo recuerdo  para los segovianos Juan José Cid “Zapatones” y su grupo que desde la primera edición le han acompañado.
Asciende hasta la cima del cupulín ataviado con el traje regional charro y cargado con su flauta y tamboril, con los que interpreta desde allí su propia “charrada”, terminando su arriesgado periplo con un emocionado colectivo Padrenuestro de acción de gracias y “Siempre con nivel y de límite el Cielo, siempre adelante en esfuerzo constante y a cumplir otros veinticinco años más, si Dios lo quiere”.

 

Es anecdótico que precisamente el día anterior a ese  extranjerizante Halloween que está colándose en nuestras tradicionales celebraciones impregnadas de respeto y profundos recuerdos para nuestros deudos fallecidos, se manifieste tan singular muestra del más arraigado folclore y nuestras peculiares tradiciones.

No podemos dejar que las costumbres foráneas marginen lo más nuestro, como ese árbol de Navidad que sustituya al tradicional belén, el gordinflón y coloradote Papa Noel en vez de los Reyes Magos, o este pseudo carnaval que nosotros celebramos con todo el rito de disfraces, aleluyas, charangas, domingos “gordo” y de “piñata” y hasta el entierro de la sardina y esa  lucha entre don carnal y doña cuaresma…que da  paso al tiempo de la semana de dolor, devociones y procesiones que comienza con el tradicional Miércoles de Ceniza y la imposición de la ceniza.

noviembre 12, 2011 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Muchas gracias por esa manifestación anticatólica

Cuando quien suscribe este titular se manifiesta católico practicante, al menos exige una explicación, y es que, como afirma el dicho popular “Dios escribe derecho con renglones torcidos”, y yo entiendo que la manifestación antirreligiosa, anticlerical, anticatólica de esas docenas de voceros del odio y el fundamentalismo más trasnochado y salvaje, poco o nada sirvieron a ese antitodo que gritaban, pues quien más y quien menos lo comparó con la que millones de españoles en orden, silencio y serenidad defendieron el derecho a nacer, aquel manifiesto nacional contra el aborto libre y voluntario.

 

Los tibios, los que no son ateos, pero tampoco manifiestan abiertamente su religiosidad, viendo tal cúmulo de agresividad gratuita, de insultos graves, de soeces blasfemias, de amenazas de volver al pasado en que el totalitarismo ateo incendiaba templos y agredía a personas consagradas al culto eclesial, seguro que tomó decisiones partidarias del catolicismo, que sin ser bobalicón de poner la otra mejilla para que le propinen el segundo bofetón, sí perdona y hasta ama, que Jesús decía que amar al amigo no tiene mérito, que hay que amar al que nos ofende.

 

El católico pide tener el crucifijo en las aulas, juzgados, hospitales, por tener el consuelo del Cristo amor universal, sin obligar a nada ni a nadie, mientras los agresivos manifestantes exigen su retirada obligando a los creyentes a esta ausencia; los católicos piden conservar esas capillas donde dar gracias y pedir mercedes al Dios en que creen y esperan, sin obligar a nada ni a nadie, mientras los intransigentes voceros obligan a su cierre, quitando a los creyentes tales ratos de apacible rezo por todos, también por los descreídos; los manifestantes blasfemaban hiriendo los más profundos sentimientos de quienes para nada se meten con ellos, mientras los católicos sí se acordaban de las madres de estos salvajes, pero para tenerlas lástima por haber engendrado tales seres hechos de rencor y egoísmo…

 

Dieron tal serial de aberraciones, agravios, insultos, amenazas y totalitarismos, que al más laicista le moverían a rezar por ellos. Si Cristo en la Cruz, esa que tanto daño hace a la vista de estos soeces voceros, perdonaba porque “no sabían lo que hacían”, nosotros, aunque lamentando y doliendo profundamente tan bestiales blasfemias contra nuestra y “su” Madre, de la que decían que “también folló” y que Ella “también habría abortado”, recordamos que sólo dijo aceptando la voluntad divina “Hágase en mí según tu palabra”, y aunque el cuerpo nos pedía acordarnos de la suya terrenal no precisamente para piropearla, acudíamos a nuestra doctrina católica y perdonando “las adversidades y flaquezas del prójimo”, que estos energúmenos también lo son, los perdonábamos y, con mucho esfuerzo, les amábamos.

 

Gracias por haber sido tan exuberantes en la agresión, la amenaza y el insulto, porque con enemigos así la religión no necesita predicadores ni misioneros, os definisteis.

noviembre 12, 2011 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario