Cultura Solidaria

Muchas gracias por esa manifestación anticatólica

Cuando quien suscribe este titular se manifiesta católico practicante, al menos exige una explicación, y es que, como afirma el dicho popular “Dios escribe derecho con renglones torcidos”, y yo entiendo que la manifestación antirreligiosa, anticlerical, anticatólica de esas docenas de voceros del odio y el fundamentalismo más trasnochado y salvaje, poco o nada sirvieron a ese antitodo que gritaban, pues quien más y quien menos lo comparó con la que millones de españoles en orden, silencio y serenidad defendieron el derecho a nacer, aquel manifiesto nacional contra el aborto libre y voluntario.

 

Los tibios, los que no son ateos, pero tampoco manifiestan abiertamente su religiosidad, viendo tal cúmulo de agresividad gratuita, de insultos graves, de soeces blasfemias, de amenazas de volver al pasado en que el totalitarismo ateo incendiaba templos y agredía a personas consagradas al culto eclesial, seguro que tomó decisiones partidarias del catolicismo, que sin ser bobalicón de poner la otra mejilla para que le propinen el segundo bofetón, sí perdona y hasta ama, que Jesús decía que amar al amigo no tiene mérito, que hay que amar al que nos ofende.

 

El católico pide tener el crucifijo en las aulas, juzgados, hospitales, por tener el consuelo del Cristo amor universal, sin obligar a nada ni a nadie, mientras los agresivos manifestantes exigen su retirada obligando a los creyentes a esta ausencia; los católicos piden conservar esas capillas donde dar gracias y pedir mercedes al Dios en que creen y esperan, sin obligar a nada ni a nadie, mientras los intransigentes voceros obligan a su cierre, quitando a los creyentes tales ratos de apacible rezo por todos, también por los descreídos; los manifestantes blasfemaban hiriendo los más profundos sentimientos de quienes para nada se meten con ellos, mientras los católicos sí se acordaban de las madres de estos salvajes, pero para tenerlas lástima por haber engendrado tales seres hechos de rencor y egoísmo…

 

Dieron tal serial de aberraciones, agravios, insultos, amenazas y totalitarismos, que al más laicista le moverían a rezar por ellos. Si Cristo en la Cruz, esa que tanto daño hace a la vista de estos soeces voceros, perdonaba porque “no sabían lo que hacían”, nosotros, aunque lamentando y doliendo profundamente tan bestiales blasfemias contra nuestra y “su” Madre, de la que decían que “también folló” y que Ella “también habría abortado”, recordamos que sólo dijo aceptando la voluntad divina “Hágase en mí según tu palabra”, y aunque el cuerpo nos pedía acordarnos de la suya terrenal no precisamente para piropearla, acudíamos a nuestra doctrina católica y perdonando “las adversidades y flaquezas del prójimo”, que estos energúmenos también lo son, los perdonábamos y, con mucho esfuerzo, les amábamos.

 

Gracias por haber sido tan exuberantes en la agresión, la amenaza y el insulto, porque con enemigos así la religión no necesita predicadores ni misioneros, os definisteis.

Anuncios

noviembre 12, 2011 - Posted by | Sociedad, Solidaridad

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: