Cultura Solidaria

¿No se evitarían algunos incendios intencionados, si se endureciesen las penas?

incendioSiempre es lamentable que el fuego se lleve gratuita e inopinadamente una porción de naturaleza, y es más sensible si la naturaleza se llama parque natural de Granadella en la pintoresca Jávea , “Perla de la Costa Blanca”, y más triste y repudiable si el incendio es obra intencionada de un pirómano, a medias criminal y “pirao”.

Criminal es quien premeditadamente provoca un incendio, pues aniquila una parte de la naturaleza que todos heredamos para nuestra salud y disfrute, pero con la intrínseca condición de cuidarla, conservarla y pasarla a futuras generaciones en iguales o mejores condiciones, criminal porque además expone a quienes por profesión, por necesidad o por entrega y vocación pelean contra las traidoras llamas y el mortífero humo, siendo decenas las víctimas que cada año se cobran estos incendios, además de la indefensa fauna que queda atrapada por la mortal sorpresa, y los daños en viviendas y construcciones…

Estoy hablando del pavoroso incendio que recientemente asoló parque natural de La Granadella en Jávea y Benitatxell, donde cada año paso unas jornadas de descanso, calcinando terrenos de 16 urbanizaciones de preciosos chalets que salpican estos parajes de sierra y playa, a la que descienden por intrincados vericuetos entre enormes farallones que bajan a las verdes aguas de las playas de Torre Ambolo o a la “Isla del Descubridor”.

Pero es que, como afecta más la noticia de la marcha de una persona amiga o conocida a quien recientemente se ha saludado o visto, que indefectiblemente comentamos “parece mentira, si hace sólo unos días estuve con él, o ella”…, así me ha impactado la noticia de este salvaje incendio, más salvaje por deberse a la intencionada acción de una insensata mano, pues parece haberse iniciado con cuatro focos a la vez.

Recientemente, el pasado 29 de agosto, un amigo me había llevado a conocer y disfrutar estos paradisiacos parajes, sembrados de bonitos chalets de valencianos, madrileños, y mayoría de ingleses y alemanes.

Paco, profesor de música en la Universidad valenciana, espíritu artista, poeta y naturalista, conocedor y “disfrutador” de estos deliciosos pagos, asiduo senderista al que saludaba amistosamente cada matorral o piedra, pero al que una pertinaz dolencia en las piernas le lleva tiempo impidiendo practicar esta afición, sabedor de mi hábito de recorrer haciendo footing todos los alrededores de la alicantina Jávea (del árabe Xávea, que significa pozo o aljibe, por la cantidad de ellos que había); que he recorrido el Cabo San Antoni, Montgó, la senda Dels Molins (torres de vigilancia), Cala Blanca, La Aduana, el puerto…, y Paco ha querido ampliarme el mapa de lugares a recorrer, como Cova Tallada, Las Cumbres del Sol, La Granadella…, los bellos alrededores, en fin, de los que Sorolla decía:”Es el sitio que soñé siempre, mar y montaña, pero ¡qué agua! Gracias Paco, te haré llegar este comentario.

Parece que fue inspiración o aviso, ir a conocerlo antes de su destrucción, antes que la locura y el odio arrasasen o estropeasen estos apacibles parajes, pues no sólo los recorrimos por completo, sino que tuvimos oportunidad de subir a lo alto de la torreta de vigilancia de incendios, desde la que se domina todo este territorio, que en estas tristes jornadas está en riesgo de desaparición o deplorable degradación. Hasta Paco aprovechó esta oportunidad para contemplarlo desde esta elevada plataforma.

Precioso conjunto de monte, calas, bahías acantilados y playas, que los pirómanos, “pirómanos del paraíso”, se están cargando.
Y todavía el presidente de la Audiencia Nacional no ve positivo que se endurezcan las penas a estos pirómanos, contradiciéndose, pues afirma que lo importante es “que el incendiario y la sociedad tengan la sensación real de que el delito se persigue y el delito de condena”. ¿No se temerá más si la posible sanción es más fuerte, y por ello se evitarán más estos gratuitos y criminales delitos de atentados contra la naturaleza?

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

septiembre 20, 2016 Posted by | Bioética, Ecología | Deja un comentario

Ah, pero …hay baños públicos en Segovia?

segovia-ayuntamientoEl titular de la noticia en página 6 de nuestro Diario “EL ADELANTADO”, de fecha 30 de julio pasado, “El Ayuntamiento amparará la señalización de los baños públicos”, me lleva a formular la pregunta titular de este escrito, ¿hay baños públicos en Segovia?

Yo, efectivamente, he buscado con mayor detenimiento que el infrecuente de cuando la necesidad mingitoria apremia, y he comprobado que, aunque escasos y de parco servicio, salvo para los usuarios de los lugares en que están enclavados, y sin señalización alguna, haberlos, haylos. Hay W.C. público en la Plaza Mayor, en el Santuario de La Fuencisla, en el Jardín Botánico, en los Parkings, en la Oficina de Recepción de visitantes, en la Estación de Autobuses, en el cementerio municipal, aunque para subir hasta él hay que tener demasiadas ganas, y en éste doy fe de que el papel higiénico, cuando lo hay, es de lo más instructivo, pues son trozos de periódico, y, parece ser, que en los alrededores del transitorio mercado de los sábados, en la zona de la Plaza de Toros, que así ya tiene otro aliciente subir hasta allí por los tomates y los melones, descargar la vejiga antes de cargar con el apaño semanal. Supongo que en la Casa Consistorial tendrán “oficina mingitoria”, aunque no sé qué señalización tenga para que lo entiendan ediles y mandados, caso de ser de “puertas abiertas”, aunque aquí habrá que observar si algún ciudadano lo utiliza porque va que lo pierde, o sólo por decir “yo me cago en el Consistorio”.

El de la Plaza Mayor, que de siempre los segovianos hemos conocido, al no tener ninguna señalización, para el visitante lo mismo puede ser un paso subterráneo, una salida de aparcamiento, un acceso a galería comercial, una bodega, o, para los muy despistados, la entrada al metro, o incluso…”W. C.”, por lo que me parecen un tanto en desuso. En honor de la verdad, debo decir que, para escribir estas líneas, me he adentrado en la mal presentada bajada pensando que estarían abandonados, y, aunque con mal aspecto, en el interior están ejemplarmente limpios. Bueno sería que, además de adecentar su presentación, se colocasen unas sencillas plaquitas que orientasen al visitante, que tras el viaje es frecuente que llegue con la acuciante necesidad fisiológica de relajar la vejiga urinaria, o incluso de operación de mayor calado. Tal vez por esta desinformación, tras las fiestas y verbenas, hay mozos que devuelven los tanques de cerveza en caudalosas meadas por los rincones cercanos al foro urbano.

La concejala de Obras, Servicios e Infraestructuras se ha comprometido a buscar un símbolo reconocible por españoles y extranjeros, objeto, que, salvo que pretenda poner un símbolo o señal que, como los vinos, lleve, la D.O distintiva de Segovia, como el mismísimo Acueducto, o los gigantones Frutos y Fuencisla, a mí se me ocurre que serían bastante expresivas unas esquemáticas siluetas de varón y señora, que ya he visto en otras partes, que hasta podrían vestir el traje típico segoviano, con lo que servirían para promocionar el turismo, para indicar, no sólo que son mezquitas de Ben-a-mear, sino, además, que son segovianas, y también podrían ponerse dos letras que ya otros han tomado la iniciativa, y parecen dar óptimo resultado, pues son muy pocos los que viendo en estos locales las letras W.C. entran a consultar direcciones, rezar o reservar mesa para el almuerzo, que son símbolos que ya conocen hasta en las selvas de Andamán y lo tienen puesto en los corrales de Villacuyuyos de Arriba, y las saben hasta las gallinas y los gorrinos, que en ellos se alivian…

Pues eso, que en Segovia, ciudad turística, Patrimonio de la Humanidad, que tantos días podría poner en sus accesos el cartel de “completo”, sería lástima que el viajero que sale satisfecho de paisaje y paisanaje y del buen beber y yantar, llevase resentimiento por las escasas facilidades evacuatorias, por lo que recomiendo no sólo poner los aconsejables cartelitos con las susodichas iniciales, o las expresivas siluetas, sino que se amplíe la red de servicios públicos, pues quedan poco visibles, poco accesibles y como muy restringidos, los existentes, y serían bastante bien recibidos los que se colocasen en El Salón, a la entrada de El Alcázar, en la Plaza Oriental (denominada “De la Artillería”), y, por supuesto, los tan necesarios en todos los parques y jardines habitualmente pululados por peques y abueletes a su cuidado, y también utilizados para recepción de turistas nipones, conciertos, certámenes literarios y hasta para situar preguntas de gimkhanas culturales. Por cierto, ignoro la causa por la que fue derribado el ya existente en los Jardinillos de San Roque, pues si, efectivamente, estaba muy maltratado, todo es cuestión de mayor vigilancia. Hay servicios públicos en localidades de menor entidad que Segovia, que supongo subsistirán por lo que cobre el/la vigilante encargado/a de limpieza, reponer papel higiénico, observar averías…, o mediante la moneda de apertura y cierre electrónico. Desde luego serían bastante más solicitados que el servicio de alquiler de bicicletas o la línea 9 del autobusito enclenque, nuevamente en período de reposo, y parece ser que de larga duración, o los selectos despachos del CAT.

Quiero concluir tomando en serio al Ayuntamiento, por lo que pido que se instalen nuevos baños públicos y que todos ellos estén señalizados con los símbolos tan generalizados e inteligibles, con la sana intención de que sean utilizados, pues son servicio público para el que pagamos impuestos, tasas, ibis, “tasazos”, derechos, permisos y multas.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

septiembre 19, 2016 Posted by | Sociedad | Deja un comentario

El Cenean promociona paseos por los “paisajes de guerra” por la sierra de Valsaín

ceneam-excursion-soldados-del-bosqueCon el título de “Soldados en el bosque”, entre otras decenas de marchas y excursiones didácticas, por el Pinar de Valsaín, el CENEAM, para el día 9 de octubre tiene programado un paseo de dificultad media y una duración de unas 4 horas, dirigido en esta ocasión por Jacinto M. Arévalo Molina, autor de diversas publicaciones sobre el tema de la Guerra Civil, como “Senderos de Guerra”, libro que en 300 páginas nos brinda 20 rutas por nuestra sierra, “El Batallón Alpino”, andanzas y vida de estos hábiles esquiadores y montañeros por la sierra durante la Guerra Civil, “Rutas por el frente sur de Madrid”, o “Los trenes blindados españoles”…

Con el titular de “Hacenderas entre trincheras” este Diario “El ADELANTADO”, en su página 14, de fecha 30 del mes de julio pasado, nos informa del grupo de voluntarios, adultos y niños, que en un programa del CENEAM colaboran en la conservación y mantenimiento de la senda denominada “Paisajes de Guerra” de Valsaín.

Tantas veces he recorrido estos lugares de Peña Citores, El Reventón, Cabeza Grande, Matabueyes, Cabezagatos, Cruz de la Gallega, o el Cerro del Puerco, o los riscos que llevan de el Alto del León hasta el Puerto de Navafría que tanto recorrieron los soldados deportistas del citado Batallón Alpino, que me parece estar leyendo las tristes páginas de la Historia real de aquellos larguísimos cuatro días en que la “Batalla de La Granja” se libró con 2.600 bajas, viviendo la primavera del 37 por las trincheras, parapetos, casamatas, fortines y vivaques, de los que aún quedan curiosas frases pintadas por las paredes, lugares y hechos que el corresponsal de la Guerra Civil Española, Nobel de Literatura, Ernest Hemingway, plasmó en su obra, novela y película “¿Por quién doblan las campanas?”.

Todavía por estas sendas y vericuetos de guerra se encuentran objetos como vainas, balas, metralla y hasta una lata de sardinas de las de apertura con llave de enroscar, con la bandera tricolor republicana…

También podemos leer simpáticas frases o firmas que, a pesar del riesgo y las incomodidades, tuvieron humor para dejarnos en las paredes y muros de parapetos y refugios, como “Martín”, “Julián Barahona”, “Viva España”, “Juan Medina”, “1937, viva España”, “Wali” (supongo que nombre de algún combatiente marroquí), “Viejos yngenieros Vega y Montaña”, “El cabo Pepe”, o la más extensa de “isieron este parapeto 1ª compañía de Sevilla. 7 -8 1937”.

Aplaudo la actividad del CENEAM, pues al tiempo que promociona la actividad física y el respeto a nuestros paisajes y naturaleza, se muestra sin atávicos rencores una página de nuestra Historia, triste pero pasada y real, para no repetir, pero tampoco revivir creando odios inútiles, y por supuesto, reavivando tradicionales y bonitas costumbres como esa “hacendera” que en tantos de nuestros pueblos todavía se conserva, en la que todos los hombres (ahora también mujeres) útiles del pueblo, en determinadas fechas, se reúnen para realizar un trabajo colectivo que redunda en beneficio de todo el pueblo, como, frecuentemente, la limpieza de caceras, remozado de edificios públicos (ayuntamiento, ermita, parroquia, escuelas, parques, fuentes…), bacheado de carreteras o acerado de plazas y calles; en este caso limpieza de accesos a lugares históricos de nuestra sierra. En las tradicionales hacenderas se terminaba con una comida comunitaria servida por el Ayuntamiento, que solía consistir en sendos platos de escabeche, normalmente bendecidos con la salve pastoril, que decía: “Dispués de haber comido/ las gracias a Dios se den; bendito y glorificado/ sea por siempre, y amén.”

Me invitaron a participar en una hacendera que consistía en el desbrozado y limpieza de una conocida cacera, guiado por un muy preparado biólogo que había sido alumno mío, y en vez de cansado me sentí satisfecho por la labor realizada y por la simpática tradición vivida.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

septiembre 19, 2016 Posted by | Sociedad | Deja un comentario