Cultura Solidaria

Ahora les toca a las campanas, que no es lo mismo que ahora tocan las campanas

campanasLa siempre hábil y valiente pluma de nuestro veterano periodista Pablo Martín Cantalejo, con su artículo “Ahora les “toca” a las campanas”, en la sección “Segovia desde Segovia”, nos lleva al terreno de las pretendidas prohibiciones, limitaciones u obstáculos a la libre actuación de la Iglesia, que como operación orquestada, y a la de tres, andan tramando los no creyentes, esos que se autoproclaman defensores de las libertades.

Comenzó la operación de acoso y derribo con la pretensión, en parte lograda, merced a la apatía de los creyentes, cobardía de los gobernantes o malentendida respuesta a lo de poner los cristianos la otra mejilla, de retirar los crucifijos de lugares públicos, alegando que España es país aconfesional, que no laico, y menos laicista, sin tener en cuenta que ello en nada afecta a ellos, y sí mucho alivia penas y dolencias a la que es mayoría de creyentes, que sólo quita la libertad a los que sí les gusta y lo piden. Democracia es la voluntad de la mayoría, no la de unos pocos que chillan mucho.

Siguen, como si la vida les va en ello, queriendo apartar el catecismo de las aulas, siendo igualmente, cuestión ajena e indiferente para quienes no la soliciten, y libertad para los que deseen más completa educación para sus hijos, que así hay libertad para seguirla o ignorarla.

Llegan a casos tan pueriles, al tiempo que injustos e ilegales, como pedir un canon municipal por realizar procesiones por la vía pública, ellos que, “por un quíteme allá esas pajas”, salen en algarada callejera en mareas blancas, verdes y mediopensionistas. El caso es que luego imitan estos actos con bautizos y comuniones laicas.

Como a pesar de los pesares la Iglesia sigue respirando, viva, y cumpliendo su misión y estos palos a las ruedas no pueden con la religión y la religiosidad tradicional y arraigada en la inmensa mayoría de nuestro pueblo, acuden incluso a la provocación de la mofa, las pantomimas soeces y chabacanas, y hasta la agresión, el reto y la provocación, intentando, ya que no convencen con la fuerza de la razón, vencer por la razón de la violencia.

En esta carrera de “ocurrencias” ahora “toca” a las campanas. Quieren silenciar el apacible sonido de ese tradicional, sentimental y bucólico instrumento que no sólo convoca a los creyentes a oración y piedad, sino que es como el diario de la población o del barrio, que al tiempo que al cristiano le recuerda momentos de devoción, al amanecer, a mediodía y al atardecer, también avisa al pueblo, todo, con sus toques de arrebato, de fiesta, de gloria o de duelo. Nos cuenta Cantalejo que un veraneante de un pueblín soriano, Hinojosa del Campo, ha solicitado silenciar la campana del reloj de la iglesia; parece que al esporádico vecino le afecta más que al resto de los vecinos, que no quieren el silencio de sus campanas.
Pues yo prefiero hablar del sonido de las campanas como motivo de llamada, que originado en Persia, Grecia y Roma, tomando nombre de la Campania italiana, hoy brinda hasta 200 diferentes toques, llamada a la unión, de celebración, de vida comunitaria, incluso siendo motivo de interesantes conciertos…, y también al duelo compartido.

En las páginas de poética lucen tan espléndidas, “Las campanas de mi pueblo sí que me quieren de veras, cantaron cuando nací, y llorarán cuando me muera”.
En nuestra poética la campana ocupa un destacado lugar, como Gregorio Cantalapiedra las ve “Sonidos que van conmigo/ pasiones guardadas/fueron ese fiel testigo/ que marcaron mis pisadas…”; la genial poetisa gallega Rosalía de Castro las canta de este modo “Yo las amo, yo las oigo,/ cual oigo el rumor del viento/ el murmurar de la fuente/o el balido del cordero/…Si por siempre enmudecieran/¡Qué tristeza en aire y cielo!/ ¡Qué silencio en la iglesia!/ ¡Qué extrañeza entre los muertos!”; las hermanas Del Río, Patricia y Selina recitan “….Campanitas del alba, huele a romero,/ por la calle adelante va quien yo quiero….”; A.Machado también canta a las campanas, que al fin y al cabo forman paisaje de los Campos de Castilla: “…¡Din dan, din dan! Las campanitas del alba sonando están”, y hasta matiz erótico les da Lil Picado en su poema “Campanario pleno”: “…Mi pecho ahora es campanario/gozándome por los senos./ Soy toda yo una campana/ abriendo su oculto sueño./ ¡Soy un repicar silvestre/ inundando el viento entero”.

Nada hay más bucólico que un atardecer del campo escuchando el sonido de las esquilillas del rebaño que a la voz del zagal se recogen arracimadas, el cencerro del majestoso toro y su harén de vacas, o la campana del pueblo que llama al rosario; son las campanas lo primero que oye quien madrugador se acerca al pueblo, y antes el martillear de la fragua, y lo último que se lleva en el oído y en el alma el que por un tiempo marcha lejos del terruño.

Las campanas de la iglesia marcan el ritmo del pueblo, del barrio, de la parroquia, por derecho adquirido, derecho consuetudinario, son el diario sonoro, calmoso y apacible, tanto que la Diputación de esa Soria capital de Hinojosa del Campo, ha pedido a la Junta de C. y L. que su broncíneo sonido sea exceptuado de la Ley del ruido.

Pues eso, que seguiremos arrullándonos con el delicioso tañer de las campanas como es tradición y placer, grato recuerdo de mis años de monaguillo en que me embelesaba repicando dos enormes campanas con sendos badajos bailando entre mis manos, como rápido juego de magia…, y al débil veraneante de hipersensible tímpano le recomendamos que se ponga en tapones de cera, se tapie las orejas, o cambie de asentamiento para sus escarceos vacacionales, que en Hinojosa del Campo quieren la caricia musical de sus campanas.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

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mayo 6, 2017 Posted by | Filosofía y Pensamiento, Política, Sociedad | Deja un comentario

Bienvenida a un nuevo vecino de la estatuaria segoviana

AtalayaComo siempre que se presenta un libro se hace gozosa comparación con la llegada al mundo de un nuevo bebé, hoy también es alegre noticia la “anunciación” de próxima instalación en nuestro paisaje urbano de una nueva estatua, un nuevo vecino en el moderado, ni abundante, ni ya hoy escaso, censo de monumentos y estatuas en la vía pública segoviana. Se comunica la adquisición de la obra titulada “Atalaya”, obra abstracta, en acero, de más de 6 m. de altura, cuya ubicación, el equipo de gobierno municipal y el autor, aún no han decidido. Por supuesto que lucirá espléndida en cualquier zona abierta de los accesos a la ciudad, pero sería imperdonable herejía histórico-artística colocarla en los alrededores del romano Acueducto.

Siempre es buena noticia que se enriquezca y adorne el mobiliario urbano, y esta obra, aunque realizada en Valencia, tierra de artistas, en 1978, ya fue admirada vecina temporal de los segovianos durante el pasado Hay Festival, evento cultural del que, ahora ya definitivamente, será su símbolo en la Segovia sede de tan importante manifestación cultural. Su autoría se debe al escultor madrileño, premiadísimo y reconocidísimo, Carlos Albert Andrés.

Lo que a mí me extraña, y por qué no decirlo, me duele, que siendo Segovia vivero de artistas, y contando con escultores que muy dignamente, y desde luego con todo el cariño de segovianos, hubiesen hecho, haya de importarse obra escultórica, pues aunque, como en toda operación comercial, nuestra alcaldesa se ufane de lo aquilatado de la transacción, mejor hubiera sido hacer el encargo a artista segoviano, de naturaleza o de adopción.

Ya hice semejante observación, entonces referida a arquitectos, cuando se encargó el proyecto y construcción del megalómano CAT a los estudios de David Chipperfield y a Sancho-Madridejos Architecture, con estudio en Berlín, Londres, Milán y Shangai…, que entonces aludía a los muchos y muy valorados arquitectos del Colegio segoviano, que en varias ocasiones habían hablado de su problemática situación por escasez de trabajo, llegando a manifestar que tenían dificultades pasa su colegiación.

A lo largo de la Historia nos legaron ejemplo y obra pléyade de notables artistas, como Manuel Adeva Pacheco, con sus esculturas de S. Hieroteo y los hermanos santos Frutos, Valentín y Engracia, para nuestra Santa Iglesia Catedral; José Galbán, que firmaba como “Maestro del arte de la Escultura”, con su sepulcro del Obispo Antonio Idiaquez, también en la Catedral; Aniceto Marinas García, genio de la escultura que, en afortunada definición de su biógrafo y amigo personal Antonio Horcajo, “hizo gritar al bronce, hablar a la piedra y rezar a la madera”, de su brillante obra esparcida por toda España, aquí tenemos su monumento a los héroes del “2 de mayo”, el caudillo comunero Juan Bravo, el expresivo grupo “Hermanitos de Leche” o las singulares imágenes de “La Soledad al pie de la Cruz y el Santo Cristo en su Última Palabra” , en la iglesia parroquial de San Millán; Florentino Trapero, autor de nuestro Andrés Laguna en la Plaza de su nombre; José Mª. Moro, con su Agapito Marazuela, o la “Borriquilla” del Domingo de Ramos; o los hermanos Barral de los bustos de Machado, Julián Mª Otero o Blas Zambrano; Toribio García con su delicioso “Favorito”, en la Pl. de Guevara…

Hoy una pléyade de bien considerados, algunos de fama universal, escultores segovianos, de cuna o adoptivos, desearían encargarse de esta estatua, homenaje al ya también segoviano Hay Festival: nombres como Luis Sanguino, que aquí nos ha dejado vigilando el Cuartel de la Guardia Civil a un número de la benemérita, o al Mesonero Mayor de Castilla recibiendo a visitantes con el rito del cochinillo; o Santiago de Santiago con su Rubén Darío, o “La Pastora” de la Residencia Juvenil Juan Pablo II; o Gregorio Herrero que nos dejó a un enorme penitente homenajeando a la ya “de Interés Nacional”, Semana Santa segoviana, y el majestuoso Cristo de “El Robledo”, camino del Real Sitio de La Granja; o el polifacético médico, escritor, editor y escultor José A. Abella, que como monumento a la trashumancia dejó al pastor con sus mastines y rebaño ovino otrora tan en auge en Segovia; o la saga de los Coullaut; o los hermanos Ángel y César García, de La Granja, que pusieron a Machado en nuestra Plaza Mayor recitando “Campos de Castilla”…

Creo que a cualquiera de nuestros artistas al que se hubiera sugerido la idea, se hubiese desvivido por ofrecernos lo mejor de su arte, que para nada desmerece de figuras de fuera, y, aunque, como siempre, nuestra alcaldesa haga mérito del bajo precio en que consigue los contratos, y que tantas veces “así nos ponen los huevos las gallinas” (perdón por el tosco, pero expresivo refrán), creo que esto no es chauvinismo, ni racanería, es simplemente mirar por nuestra tierra y nuestro paisanaje.

De cualquier modo, bienvenida esa “Atalaya” que amplía el censo de vecinos broncíneos, pétreos o en madera de pino de nuestros bosques, a la vez que publicita el acontecimiento cultural de mayor nivel en nuestra cultural ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ 

mayo 6, 2017 Posted by | Política, Sociedad | Deja un comentario

El santo del día

zurbarán visión de san Alonso RodríguezTiene Paradinas, bonita entidad local menor perteneciente al municipio de Santa María la Real de Nieva, en la Campiña Segoviana, su iglesia parroquial, magnífico templo de estilo gótico y renacentista, diseñada por Rodrigo Gil de Hontañón, dedicada a Ntrª. Srª. de la Asunción, curiosos objetos histórico artísticos, como un valioso mosaico romano, y un singular relicario con 365 cajoncitos conteniendo una reliquia para cada día del año, como el santoral cristiano tiene, no uno, sino varios santos a tener en cuenta cada jornada, si bien el calendario destaca a uno de estos virtuosos personajes.

Ya sabemos que, además de esta larga y privilegiada nómina de santos no agota la presencia de antepasados que ya gozan de la presencia divina en los Cielos, pues son legión los que pasaron por esta vida practicando la virtud y el amor, haciendo el bien y dándonos su ejemplo, que constituyen esa legión de “todos los santos” para los que dedicamos la fecha de cada 1 de noviembre.

Estoy escribiendo estas líneas hoy 7 de abril, porque festejamos el 298 aniversario de la muerte en olor de santidad de Jean Baptiste de la Salle, sacerdote, teólogo, y pedagogo francés, al que la Iglesia recuerda como San Juan Bautista de la Salle.
Como maestro, aunque jubiladísimo, quiero dedicar un recuerdo a quien dedicó su vida a la educación, especialmente de niños pobres y de hijos de obreros sin posibilidades de acceder a colegios de pago.

Fue fundador de los Hermanos de la Doctrina Cristiana, y, por su dedicación a la formación integral de los más desfavorecidos, canonizado el 24 de mayo por León XIII, y nombrado por Pío XII Patrono Universal de los Educadores Cristianos el 15 de mayo de 1950.

Me ha llamado la atención el paralelismo de su vida y obra con la de nuestro santo segoviano, San Alonso Rodríguez, del que andamos celebrando el cuarto centenario, ambos de familia numerosa, en este caso 10 hermanos, de familias acomodadas, haber de hacerse cargo de los negocios familiares, y su muy temprana vocación religiosa.
Fue maestro de maestros, inventando las escuelas conocidas como “Normales”, hoy Escuelas Universitarias, de Magisterio, hoy Ciencias de la Educación, al tiempo que escuelas de aprendizaje para delincuentes, escuelas de idiomas, escuelas técnicas, escuelas de arte. . .

Es lamentable que una fecha tan significativa para el mundo de la educación y la formación académica y humana, y, por supuesto tan ejemplar para los creyentes, pueda pasar sin pena ni gloria, como si se tratase de un piernas desconocido e intrascendente.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

mayo 6, 2017 Posted by | Filosofía y Pensamiento, Sociedad | Deja un comentario

Memento, momentos y monumentos de nuestra Semana Santa

via crucis2via crucis 3Pasados los devocionales días de la Semana grande para los cristianos, y vacacionales para todos, Semana Santa de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, que, como la feria, cada cual la habrá vivido según sus creencias e ideologías, es tiempo de hacer memento de los momentos y monumentos vividos y saboreados.

Comento algunos momentos y vivencias que estos días me hicieron pensar: Siete días de la semana, “siete Palabras” que en la recoleta Plaza Mayor de mi ciudad natal, Valladolid, pregonó la pregonera anunciada por un grupo de heraldos a caballo, magistralmente comentó la ilustre monja, española por cuna, y romana por adopción, que vive ya treinta años en la Ciudad Eterna, poniéndolas en boca de cada uno de los impactantes Crucificados que hacían de artístico y emotivo escenario, comenzando por aludir a lo significativo en la Biblia, de “siete” y “palabras” y reflexionando luego cada una de las postreras reflexiones y peticiones de Cristo al Padre momentos antes de expirar.

Siete días que cada cual vive según sus creencias e ideas, y en los que es frecuente hacer alguna promesa, ofrenda o sacrificio por petición de algo deseado, o de agradecimiento por conseguido. Este año asistí al emotivo y “sui géneris” Vía Crucis que en el bonito pueblo cacereño de Valverde de la Vera, rozando a la abulense Candeleda, a la que voy con relativa frecuencia, recorren los “empalaos” durante la noche y la madrugada del Jueves Santo. Hombres amarrados al madero de la cruz encorsetados tórax y brazos por fuerte soga, a los que cuesta trabajo arrodillarse ante cada una de cruces o estaciones colocadas por todo el pueblo.

En Medina de Rioseco, Ciudad de los Almirantes, en la que pasé primeros años de infancia, en la que y vi y viví las procesiones que hoy merecen reconocimiento de “Interés Turístico Internacional”, con sus peculiares “tapetán” y “pardal”, los cofrades de La Crucifixión y de El Descendimiento, pasos popularmente llamados de “El Longinos” y “La Escalera”, de toneladas de peso, por el tamaño y la cantidad de personajes de cada grupo escultórico, sacan sus respectivos pasos a pulso rozando el suelo, pues apenas sobran centímetros por la puerta de su nave-capilla, para, mediante “la elevada”, subirlos a los hombros, esfuerzo que han de repetir en “la arrodillada”, o saludo que con los pasos hacen ante la imagen de la Virgen de la Cruz, de la capilla del Arco Ajújar, a las afueras de la ciudad.

En nuestra mayoritariamente devota Segovia, la noche del Miércoles Santo, tres millares de mujeres, hombres y niños rezaron el sobrecogedor Vía Crucis por los montes del convento carmelitano en que San Juan de la Cruz rezaba ideando sus versos de amor divino a lo humano. Pero aquí no me agradó presenciar cómo, de la grúa municipal bajó el agente local para colocar unos bolardos plásticos que impidieron que participantes que, ante el “overbooking” de coches habían de dejar sus vehículos en la Cuesta de los Hoyos, fuera del arcén y sin riesgo ni impedimento alguno, pues así no se apoya ni favorece esta actividad religiosa que, por añadidura colateral, ha logrado para “toda” la ciudad tan alto reconocimiento. Yo hube de dejar mi coche en la “pedanía” zamarriega, bajo la placa en que el periodista viajero expresa que nadie que allí llegue “no dejará de decir que es el más extraordinario lugar que nunca vio”, por lo que, aun sobrado de tiempo, llegué a la tercera estación…

Tenemos este año los segovianos, y muy especialmente los feligreses de San Millán, dos alegrones, aparte del citado ascenso de categoría, el más elemental de la satisfacción de, en la portada del folleto de Programa de apertura de monumentos de la Junta de C. y L., que informa de esta apertura los días 8 al 17 de abril, además de los interesantes templos del Románico Sur, rutas del Eresma y Cega y de Pedraza a Riaza, las iglesias de la capital de S. Justo, Corpus Christi, Seminario y San Millán, ver la clásica estampa de la bonita iglesia parroquial de San Millán.

También todos los segovianos, y muy especialmente los del barrio de San Millán, además de poder disfrutar del singular y premiadísimo grupo escultórico “Hermanitos de leche”, obra de nuestro más universal, más galardonado y de más importante obra, artista Aniceto Marinas, ya en el Museo Provincial, poder saborear la obra enciclopédica, vida y obra del escultor, que nuestro “embajador en Madrid”, como Presidente del Centro Segoviano, Antonio Horcajo Matesanz, nos ofrece en la Librería Cervantes, obra que, con el largo y explicativo título de “Grita el bronce, habla la piedra y reza la madera. Aniceto Marinas, vida y obra del escultor”, nos muestra todo sobre el más ilustre segoviano de nuestro tiempo, con tal riqueza de datos que ni los familiares de Marinas conocieron.
Finalmente, en este memento de momentos, he recogido una frase del concejal representante de I.U. en el Concejo segoviano que es para imprimirla en ese bonito mármol de Carrara del grupo escultórico “Hermanitos de leche” que retorna a nuestra tierra, afirmando que los concejales de I.U. no asisten como concejales a las procesiones, aunque pueden hacerlo a título individual, porque no todos los segovianos son católicos, a lo que yo preguntaría si los concejales que el pasado 13 de abril asistieron y promovieron el acto de exaltación de la República, que no lo hicieron a título personal, al pie del monumento que el consistorio erigió en lo más céntrico de la más céntrica vía pública, aunque muy minoritario acto, cuya reseña al día siguiente decía “Segovia rinde homenaje a los que defendieron la democracia y la libertad”, o la promesa de nuestra alcaldesa de que Segovia, no ella como ciudadana Clara Isabel Luquero de Nicolás, haya prometido conceder calle, plaza o reconocimiento segoviano al poeta salmantino comisario político del partido comunista Marcos Ana, al tiempo que retiran nombres y placas de otros que lucharon “por Dios y por la patria”, y que dieron sus jóvenes vidas soñando, trabajando y queriendo primaveras de paz, en la España libre y unida, a éstos que no cesan de premiar oficial e institucionalmente a los “defensores de la democracia y las libertades”, les preguntaría si piensan que toda Segovia es de izquierdas y por ello conceden honores a su capricho.

También hay alcaldes de izquierdas que se niegan a poner la bandera a media asta el Viernes Santo o quieren retirar asistencia religiosa en celdas, aulas u hospitales, porque no toda España es Católica, pero colocan la bandera “arco iris” en el balcón consistorial como si todos los españoles fuésemos gays y lesbianas.

Pues eso, que también en este memento tuve tiempo de reflexionar sobre las siete palabras del vallisoletano sermón, que dice “perdónalos porque no saben lo que hacen”, y es que, aunque algunos sean concejales, o alcaldes, fallos tenemos todos. Tal vez cuando doña Clara, al tomar posesión de la vara de regidora, dijo tan solemne y rotundamente que “sería alcaldesa de “todos” los segovianos”, no estuvo inspirada, o le pueden más sus ideas personales que la universal gobernanza de la parroquia segoviana.

De momento, aunque presencié en Valladolid cómo un grupito de hombres y mujeres envueltos en banderas republicanas y arco iris, intentaban boicotear las multitudinarias, populares y populosas procesiones de la Semana Santa, de Interés Turístico Internacional, caminamos. Pues ¡muy felices pascuas!

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

mayo 6, 2017 Posted by | Sociedad | Deja un comentario

“Anacronismo”

Anda escocida y revuelta la Federación Republicanos de Segovia, siempre en defensa de las libertades, queriendo, con el apoyo de Europa Laica, quitar a los creyentes católicos la libertad de practicar sus cultos y devociones, para lo que exigen al Gerente del Hospital General de Segovia, que cese la celebración de un Vía Crucis los viernes de cuaresma, pues, aunque a ellos para nada obliga, ni incomoda, parece que la tranquilidad, sosiego, paz y consuelo que aporta a quienes voluntariamente lo siguen, les irrita más que una ceñidas bragas de esparto.
Opinan estos empedernidos adelantados de las libertades que es un “anacronismo” que se celebren estos actos en dependencias oficiales, incluso que haya un rinconcito reservado a capilla en hospitales, cuarteles, universidades, o que en centros oficiales se imparta la asignatura de enseñanza religiosa, que representa “una imposición de una creencia a aquellos que tienen otras o bien no tienen credo alguno”.

Lo que es “anacronismo” a la enésima es que estos defensores a ultranza de las libertades, se afanen tan virulentamente, que parece irles la vida en ello, en retirar las libertades de los demás, pues el más desinformado o torpe aprecia que a ellos para nada obliga, lo que a los creyentes afecta, pues ni están obligados a inscribir a sus niños en la clase de religión, ni creo que el Sr. Gerente del Hospital General les ponga en fila con las manos juntitas al pecho, siguiendo con unción las estaciones del Vía Crucis, devoción que, sí tanto consuela a estos creyentes en sus momentos de debilidad de la enfermedad o el dolor.

Parece mentira que con lo leguleyos que son estos personajes dedicados a lograr “sus” libertades, no se hayan leído los artículos referentes a la libertad de prácticas religiosas que rigen un tratado entre dos Estados, España y Vaticano, y la Constitución que “todos” los españoles nos hemos dado, ley de leyes que establece, defiende y consolida las libertades de “todos”, que dice que “Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de cultos de los individuos y las comunidades, sin más limitación en sus manifestaciones que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley”, así como que “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”…

Al último de la fila de los normales percentiles de intelecto le queda claro que siendo España un país, nación o Estado aconfesional, que no laico, y menos laicista, y siendo la población, mal que pese a algunos, muy mayoritariamente católicos, el gobierno tiene obligación de permitir y amparar la libertad ideológica, religiosa y de cultos, y que ello no quiere decir que los católicos tengamos que rezar nuestras oraciones sólo en nuestra casita, máxime cuando como país culto y abierto, permitimos el culto público de otras doctrinas y creencias.

Anacronismo y mala leche es que una organización que cada cierto período de tiempo y con diversidad de objetivos, sale a la calle, al espacio de todos, ondeando sus banderas, proclamando sus consignas y gritando sus eslóganes, exija a un colectivo que para nada les afecta, y menos obliga, se queden muditos y sólo celebren cultos en el hogar, para lo que algunos amantes de las libertades les asaltan sus capillas, se mofan y profanan sus cultos, y les amenazan con arder en llamas, y no las del infierno en que no creen, sino las que prendieron en el 36.

Anacronismo y aberración, términos que ellos emplean, son que una organización cuya consigna es la defensa de la democracia y las libertades, en pleno siglo XXI tenga como obsesivo objetivo la persecución a una institución que actúa en libertad, que incluso el Decálogo para los católicos es libre de cumplirse en conciencia, que nadie santifica las fiestas, o ama a Dios y al prójimo, bajo amenaza a punta de pistola, siempre con la paz y el perdón para todos, poniendo amor donde hay tantos y tan explícitos odios y rencores.

Obligar a retirar la capilla que algunos centros ofrecen a quienes voluntariamente deseen utilizarla, resulta tan extemporáneo como pretender cerrar gimnasios porque no todo el mundo desea fustigar su cuerpo con pesas, aparatos o pilates, o eliminar cafeterías porque no todos toman café o bocata, y aun los quioscos de prensa, pues no todos los enfermos ni acompañantes son asiduos lectores de prensa, que para lo uno y lo otro pueden hacerlo en sus casas.
Parece que defienden las libertades, pero sólo las suyas.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

 

mayo 6, 2017 Posted by | Política, Sociedad | Deja un comentario

Prodigioso arquetipo humano D. Aniceto Marinas!

Con el titular de estas líneas define al ilustre artista segoviano, el Secretario general perpetuo de la real Academia, José Francés, y continúa diciendo: “Aquel supremo don suyo de la modestia afable, de la sencillez sonriente, de la infinita tolerancia, de la integridad cristiana, hicieron de él la más cumplida personificación del buen hidalgo español”, y nuestro ilustre segoviano, Presidente del Centro Segoviano en Madrid, Antonio Horcajo, biógrafo de Marinas, a quien tan bien conoció y trató, dice de él que “hizo hablar a la piedra, gritar al bronce y rezar a la madera”.
La noticia del día, la gran noticia para los segovianos, es que “El museo del Prado cede en depósito al Museo de Segovia el auténtico grupo escultórico “Hermanitos de leche”, del artista segoviano, tras su reciente restauración” (Adelantado del jueves 9 de marzo).

Con esta singular obra, realizada en mármol de Carrara, de la que Segovia tiene y exhibe en el zaguán del Palacio Provincial de la Diputación una copia en piedra caliza, obtuvo Marinas uno de los muchos e importantes premios, la Medalla de Honor en la Exposición Nacional de 1926.
Bien podríamos, emulando al programa radiofónico, decir que “hoy no es un día cualquiera, para Segovia…”.

Creo que no hay segoviano que no conozca, y por ello admire, la vida y obra de nuestro más universal artista, Aniceto Marinas García, si bien bueno será refrescar la memoria en este bullicioso día, en esta imborrable jornada de la llegada a nuestro Museo Provincial de uno de sus más bellos grupos escultóricos, esa escena en que el hombre, desolado por haber perdido a la esposa, tiene cogida a su niña, compartiendo leche de la cabra, con el cabritillo, su hermanito…

Marinas nació en Segovia (¿o en Mozoncillo?) el 17 de abril de 1866, siendo bautizado en la parroquia de San Millán, falleció el 23 de septiembre de 1953, y siendo enterrado en la sacramental madrileña de La Almudena.
La parroquia de San Millán y su Cofradía de “La Soledad al Pie de la Cruz y el Santo Cristo en su Última Palabra”, nacida por la donación de estas dos singulares imágenes, intentaron traer los restos del benefactor artista a la capilla de “La Soledad”, obra que no pudo llevarse a efecto por la condición que Marinas había pedido de ser enterrado junto a su madre y su esposa.
De familia humilde y con escasos medios económicos, Marinas se hizo a sí mismo, y con su personalidad artística que abarcaba música, pintura y escultura, y el apoyo de la Diputación Provincial llegó a las más altas metas de la escultura, siendo demasiado extensa su obra y méritos para expresarlo en estas líneas, pero valga un muy resumido índice: becado por la Diputación inicia estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando , de Madrid, en la que llegó a ser profesor y director; así como después en Roma.

La obra, de la que tenemos en Segovia el Monumento a Daoiz y Velarde, la estatua de Juan Bravo, las dos citadas imágenes de la parroquia de San Millán, varios bustos y diversa obra menor, está por toda España, en Teruel, Badajoz, Orense, León, Zumárraga (Guipuzcoa), Villadiego (Burgos), Salamanca, Navas del Marqués (Ávila)…, teniendo en Madrid la destacada del Monumento a los Héroes del 2 de Mayo, el Velázquez de entrada al Museo del Prado, Eloy Gonzalo (Héroe de Cascorro), La Libertad del Monumento a Alfonso XII en El Retiro, o el Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles en Gatafe (Madrid)… Igualmente extensa y notable sería la lista de premios y reconocimientos, pero válida será una muy reducida síntesis, como 1ª Medalla de la Exposición de Bellas Artes de Madrid, y Medalla de Oro en Munich, con su “Descanso del modelo”, Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Chicago, Medalla de Oro en Buenos Aires, Gran Cruz del Mérito Militar, Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, Comendador de número de la Orden de Isabel La Católica, Gran Cruz de Alfonso XII…
En Villanueva de la Vera (Cáceres) localidad natal de su esposa Valentina Merchán Ambrosio, además de haberle dedicado su Plaza Mayor, le han declarado Hijo Adoptivo de Villanueva.

En Segovia, además de los modestos agradecimientos que le ha realizado la Cofradía de sus imágenes: edición de un libro, colocación de una placa de agradecimientos por sus dos singulares imágenes, cerca de la Capilla de La Soledad, y el anual panegírico que cada Domingo de Resurrección, junto a su busto de los Jardinillos de San Roque, pronuncia alguna destacada personalidad de la cultura segoviana, otras corporaciones le dedicaron calle, entonces la de los Caballeros, hoy Escultor Marinas, y una placa que indica la casa natal del artista.
Hoy, en esta gozosa fecha, que no es un día cualquiera para Segovia, que recibe esa cesión del singular grupo de “Hermanitos de Leche” para su Museo Provincial, bien pudiera el concejo segoviano acordar la concesión de más justo y necesario reconocimiento. Propongo que se le Nombre Hijo Predilecto de Segovia, y que el centro educativo de la Casa de los Picos, pase a llamarse Escuela de Arte y Superior de Diseño “Aniceto Marinas”. Con estos reconocimientos se honraría la vida y obra de este insigne segoviano, y se honraría a la ciudad que le vio nacer a la vida, al arte y a la fama universal.

Ya sé que al universal artista segoviano, una de las más espléndidas personalidades contemporáneas de Segovia, que aquí, trabajó y se formó como persona y como artista, le faltaría esa coletilla tan usada en los reconocimientos de la actual corporación, del ejecutivo municipal, de añadir cono mérito cuasi imprescindible de “luchador incansable por las libertades y la democracia”, pero llevó el nombre de nuestra ciudad por la geografía hispana, y allende nuestras fronteras. Fue sin duda “segoviano universal”, merecedor del cariño, admiración, respeto y agradecimiento.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

mayo 6, 2017 Posted by | Sociedad | Deja un comentario

Aniceto Marinas y la Semana Santa segoviana (Pronto de Interés Turístico Nacional?)

La reciente noticia del regreso a nuestra tierra del grupo escultórico “Hermanitos de leche”, excepcional obra de nuestro escultor Aniceto Marinas, y una columna de la sección “Hemeroteca” de este Diario, con el titular de “Hace 50 años. 22 de marzo de 1967. La Soledad al pie de la Cruz, de Marinas, no saldrá en la procesión del Viernes Santo”, nos mueve a escribir estas líneas que ya venía yo pensando hace algún tiempo, pues creo que en Segovia no se ha dado, o no se da actualmente, la relevancia que nuestro artista universal merece.

La gran noticia de la cesión por el Museo de El Prado, por cinco años, prorrogables y cuya intención de la Junta de Castilla y León y las instituciones segovianas, es que así sea, y si es posible que aquí quede definitivamente, el grupo escultórico “”Hermanitos de Leche”, con el que nuestro universal artista obtuvo la Medalla de Honor de la Exposición Nacional de Bellas Artes, máximo galardón para un artista, y obra en mármol de Carrara que ha estado en Madrid, en la Biblioteca Nacional, en la Academia de Bellas Artes “San Fernando” y en el Museo de El Prado, de la que en Segovia se exhibe en el zaguán del Palacio Provincial de la Diputación una copia en piedra caliza, nos obliga a echar una mirada al impresionante currículo del artista, su extensísima obra, ubicada en toda España, mucha en Madrid y no escasa en Segovia, su larga nómina de premios y distinciones, más fuera de Segovia, que en su ciudad natal, y su enorme y sencilla personalidad, que bien le hacen, y desde estas líneas lo propongo, acreedor al título de Hijo Predilecto de Segovia, y a que la Escuela de arte y Superior de Diseño de la segoviana Casa de los Picos lleve el nombre de Escultor Aniceto Marinas.

Para avalar esta modesta sugerencia invito a leer, con tiempo para ello, la extensa lista de reconocimientos que otras instituciones nacionales y extranjeras le tienen reconocidos, además de tenerle que agradecer lo más sobresaliente de nuestra estatuaria urbana, ahora agrandada con este nuevo fichaje de la impresionante simbología encerrada en el grupo escultórico “Hermanitos de leche”, y, por supuesto el haber llevado el nombre de Segovia por todo el país y parte del mundo cultural y artístico.

Por otra parte, la proximidad de la Semana Santa, en la que desfilarán procesionalmente nuestras valiosas imágenes, entre las que, por supuesto, están la “Soledad al pie de la Cruz y el Santo Cristo en su Última palabra”, que el artista, hijo de pila de San Millán, donó a su parroquia, junto a las impresionantes tallas, todas valiosas por autor, historia, estilo, que unas tienen mérito por haber salido de la gubia de Gregorio Fernández, o de la Escuela de Juan de Juni, otras por interesante y curiosa leyenda, alguna por antigüedad, todas meritorias tallas que exigen extremados precaución y atenciones en sus salidas del templo, circunstancia que la citada noticia comenta, me llevan a recordar lo que hace 50 años ya se decía.

Se decía entonces que La Soledad al pie de la Cruz no saldría, debido a una grieta que la imagen presentaba en el cuello, y que podría verse negativamente afectada por la posible lluvia.
Algún tiempo después, siendo quien esto escribe Presidente de la Cofradía, y no sin oposición de algunos cofrades del sector más atento al brillo de las procesiones que al cuidado de las imágenes, hube de tomar dos decisiones, la primera, siempre apoyado por una muy competente Junta Directiva, hacer las diligencias pertinentes para que el desperfecto del cuello no fuese a más, lo que evitamos llevando la imagen al Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Junta de C. y L. sita en Simancas (Valladolid), que eficaz y solícitamente nos asesoró, aconsejó y restauró la imagen, que de no haber intervenido, efectivamente, hubiese ido en progresivo deterioro, pues el peso del leño de la Cruz tiraba del rostro de la Vírgen.

Sirvan también estas líneas para recordar que en los desfiles procesionales de nuestra ya conocida y apreciada Semana Santa, deseo que más por su unción, devoción y valores religiosos, que por su indudables merecimientos artísticos y culturales, por los que también hacemos votos por su declaración como de Interés Turístico Nacional, se dé más importancia al posible riesgo de daños en las valiosas imágenes, y prime éste sobre el prurito, lógico y natural de ver cada cofradía sus pasos admirados en el prodigioso marco del recorrido por nuestras plazas y calles.
Desde el punto de vista devocional, las imágenes pueden ser acompañadas y rezadas en el interior de los templos, y desde el punto de vista emocional, artístico y cultural, más y mejor las tendremos si evitamos riesgos y precipitaciones, debiendo obrar como si fueran posesión privada de cada uno de los cofrades y de cada segoviano.

Pues eso, que a la espera de ver los susodichos y otros nombramientos para nuestro más universal artista, pensamos que a Marinas no le agradaría que sus singulares obras se expusieran a serios daños, cuando la adversa climatología a si lo recomiende.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

mayo 6, 2017 Posted by | Sociedad | Deja un comentario