Cultura Solidaria

Bienvenida a un nuevo vecino de la estatuaria segoviana

AtalayaComo siempre que se presenta un libro se hace gozosa comparación con la llegada al mundo de un nuevo bebé, hoy también es alegre noticia la “anunciación” de próxima instalación en nuestro paisaje urbano de una nueva estatua, un nuevo vecino en el moderado, ni abundante, ni ya hoy escaso, censo de monumentos y estatuas en la vía pública segoviana. Se comunica la adquisición de la obra titulada “Atalaya”, obra abstracta, en acero, de más de 6 m. de altura, cuya ubicación, el equipo de gobierno municipal y el autor, aún no han decidido. Por supuesto que lucirá espléndida en cualquier zona abierta de los accesos a la ciudad, pero sería imperdonable herejía histórico-artística colocarla en los alrededores del romano Acueducto.

Siempre es buena noticia que se enriquezca y adorne el mobiliario urbano, y esta obra, aunque realizada en Valencia, tierra de artistas, en 1978, ya fue admirada vecina temporal de los segovianos durante el pasado Hay Festival, evento cultural del que, ahora ya definitivamente, será su símbolo en la Segovia sede de tan importante manifestación cultural. Su autoría se debe al escultor madrileño, premiadísimo y reconocidísimo, Carlos Albert Andrés.

Lo que a mí me extraña, y por qué no decirlo, me duele, que siendo Segovia vivero de artistas, y contando con escultores que muy dignamente, y desde luego con todo el cariño de segovianos, hubiesen hecho, haya de importarse obra escultórica, pues aunque, como en toda operación comercial, nuestra alcaldesa se ufane de lo aquilatado de la transacción, mejor hubiera sido hacer el encargo a artista segoviano, de naturaleza o de adopción.

Ya hice semejante observación, entonces referida a arquitectos, cuando se encargó el proyecto y construcción del megalómano CAT a los estudios de David Chipperfield y a Sancho-Madridejos Architecture, con estudio en Berlín, Londres, Milán y Shangai…, que entonces aludía a los muchos y muy valorados arquitectos del Colegio segoviano, que en varias ocasiones habían hablado de su problemática situación por escasez de trabajo, llegando a manifestar que tenían dificultades pasa su colegiación.

A lo largo de la Historia nos legaron ejemplo y obra pléyade de notables artistas, como Manuel Adeva Pacheco, con sus esculturas de S. Hieroteo y los hermanos santos Frutos, Valentín y Engracia, para nuestra Santa Iglesia Catedral; José Galbán, que firmaba como “Maestro del arte de la Escultura”, con su sepulcro del Obispo Antonio Idiaquez, también en la Catedral; Aniceto Marinas García, genio de la escultura que, en afortunada definición de su biógrafo y amigo personal Antonio Horcajo, “hizo gritar al bronce, hablar a la piedra y rezar a la madera”, de su brillante obra esparcida por toda España, aquí tenemos su monumento a los héroes del “2 de mayo”, el caudillo comunero Juan Bravo, el expresivo grupo “Hermanitos de Leche” o las singulares imágenes de “La Soledad al pie de la Cruz y el Santo Cristo en su Última Palabra” , en la iglesia parroquial de San Millán; Florentino Trapero, autor de nuestro Andrés Laguna en la Plaza de su nombre; José Mª. Moro, con su Agapito Marazuela, o la “Borriquilla” del Domingo de Ramos; o los hermanos Barral de los bustos de Machado, Julián Mª Otero o Blas Zambrano; Toribio García con su delicioso “Favorito”, en la Pl. de Guevara…

Hoy una pléyade de bien considerados, algunos de fama universal, escultores segovianos, de cuna o adoptivos, desearían encargarse de esta estatua, homenaje al ya también segoviano Hay Festival: nombres como Luis Sanguino, que aquí nos ha dejado vigilando el Cuartel de la Guardia Civil a un número de la benemérita, o al Mesonero Mayor de Castilla recibiendo a visitantes con el rito del cochinillo; o Santiago de Santiago con su Rubén Darío, o “La Pastora” de la Residencia Juvenil Juan Pablo II; o Gregorio Herrero que nos dejó a un enorme penitente homenajeando a la ya “de Interés Nacional”, Semana Santa segoviana, y el majestuoso Cristo de “El Robledo”, camino del Real Sitio de La Granja; o el polifacético médico, escritor, editor y escultor José A. Abella, que como monumento a la trashumancia dejó al pastor con sus mastines y rebaño ovino otrora tan en auge en Segovia; o la saga de los Coullaut; o los hermanos Ángel y César García, de La Granja, que pusieron a Machado en nuestra Plaza Mayor recitando “Campos de Castilla”…

Creo que a cualquiera de nuestros artistas al que se hubiera sugerido la idea, se hubiese desvivido por ofrecernos lo mejor de su arte, que para nada desmerece de figuras de fuera, y, aunque, como siempre, nuestra alcaldesa haga mérito del bajo precio en que consigue los contratos, y que tantas veces “así nos ponen los huevos las gallinas” (perdón por el tosco, pero expresivo refrán), creo que esto no es chauvinismo, ni racanería, es simplemente mirar por nuestra tierra y nuestro paisanaje.

De cualquier modo, bienvenida esa “Atalaya” que amplía el censo de vecinos broncíneos, pétreos o en madera de pino de nuestros bosques, a la vez que publicita el acontecimiento cultural de mayor nivel en nuestra cultural ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ 

Anuncios

mayo 6, 2017 - Posted by | Política, Sociedad

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: