Cultura Solidaria

Importante centenario

fatima-13-mayoEl año que acabamos de estrenar es rico en celebración de importantes centenarios, muy especialmente literarios, pues además del que con toda brillantez se anda preparando en mi natal Valladolid, por los dos siglos del nacimiento del poeta José Zorrilla, ilustre pinciano que da nombre a tanta parte de esta ciudad, cuna de escritores y poetas, de artistas en general, como esa Gran Vía pucelana que es el Paseo de José Zorrilla, o el mismísimo castizo Teatro Zorrilla en su ágora mayor, aquí vieron la luz, digo, además del autor de El Tenorio, Rosa Chacel, José Mª. de Cossío, Gaspar Núñez de Arce, Miguel Delibes, J.L. Martín Abril, Gustavo Martín Zarzo, por toda España se celebrarán centenarios de Ramón de Campoamor, José Luis Sampedro, Gloria Fuertes…
Sevilla promete recordar con su habitual tronío, habituada a grandes celebraciones, el cuarto centenario del nacimiento de su ilustre hijo Bartolomé Esteban Murillo, que, como menor de 14 hermanos, aquí nacería el último día del 1617.

En Segovia tenemos la celebración, y esperemos que sea densa y brillante, del cuarto centenario de nuestro santo Alonso, o Alfonso, Rodríguez, que con los tres hermanos Frutos, Valentín y Engracia, y con otros que, no nacidos aquí pero que mucho influyeron, como Santo Domingo, San Vicente Ferrer, San Juan de la Cruz, o Santa Teresa, forman la panoplia de la Segovia espiritual.

Nacido San Alfonso en la Plazuela de Día Sanz, segundo de once hermanos, hijo de Diego y María, ricos fabricantes de paños, de cuyo negocio, prontamente hubo de hacerse cargo; una serie de luctuosos acontecimientos familiares y su temprana vocación religiosa, le llevaron a ingresar en la orden jesuita. Murió el 31 de octubre de 1617, siendo beatificado por León XII en 1825, y canonizado por León XIII en 1888, curioso año para Segovia, pues “tras años mil, llegó el ferrocarril”. Las “Obras espirituales del beato Alonso Rodríguez”, publicadas en 1885, se conservan en el Archivo Catedralicio de Segovia.

Curiosamente los segovianos también celebraremos este año los cien años de vida de nuestro, remozado, Teatro Juan Bravo, aunque inaugurado el 26 de octubre de 1918, con la representación de la zarzuela “La Alcaldesa de Hontanares”, de José Rincón Lazcano. Desde entonces ilustres personalidades han pisado este escenario, e importantes compañías han estrenado sus obras a nivel nacional.

Pero en este año destacará, a nivel mundial, el Centenario de las apariciones de la Vírgen de Fátima. Se recordará aquel 13 de mayo en que una mujer “más brillante que el sol”, vestida de blanco, se aparecía a los tres pastorcillos lusos, Lucía de Santos, Jacinta y Francisco Marto, en el sitio conocido como Cova da Iria, sobre una encina, lugar que hoy ocupa el pedestal en que recibe culto su imagen.

El Papa Francisco viajará los días 12 y 13 de mayo para celebrar tan importante centenario de las apariciones de la Vírgen de Fátima, siendo el cuarto pontífice que visita este santuario mariano, precedido por Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Esperemos que los milagros y hechos sobrenaturales que presenciaron 70.000 portugueses, las palabras que escucharon estos tres sencillos pastorcillos, y la visita del Papa Francisco, muevan al mundo a la paz que pedía y prometía la Vírgen, paz que anhelamos y necesitamos hoy que tan convulso anda el mundo.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

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enero 17, 2017 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Violencia en las aulas; una de cal y otra de arena

biblioteca-ies-andres-lagunaNo resulta difícil comprobar que el personal anda soliviantado, descreído, desmotivado, agriado consigo mismo y con los demás, que la convivencia es una continua tensión que a menudo rompe en la más salvaje violencia, pues no hay más que encender la televisión, enchufar la radio, u hojear la prensa diaria, para encontrar los más graves casos de violencia, de agresividad, de problemática convivencia, casos que antaño eran materia y alimento de las más morbosas páginas del Semanario “El Caso”, que servía, comentaba y saboreaba los más sangrientos sucesos, crímenes y episodios trágicos, para personas ávidas de tremendismo, que entonces lo era conocido como “Diario de las porteras”.

Hoy las páginas de información, o noticiarios se quedarían huérfanas de contenido si no publicasen las guerras, emigración, separatismos nacionalistas, terrorismo, violencia de género, o la cada día mayor y más grave violencia en las aulas.

Hoy lo que antaño eran peleas de patio de escuela, sin más trascendencia que unos insultos, unos empujones y amenaza del “primo de Zumosol”, que se zanjaban con un apretón de manos y “a jugar” juntos y revueltos, se ha convertido en un problema de acoso, de graves agresiones psíquicas y físicas, que no sólo producen lesiones y secuelas, sino que se graban y exhiben, y hacen chantaje, llegando a casos del llamado “bullying” en que los alumnos más vulnerables, se niegan a volver al centro, habiendo de cambiar de horarios, incluso de centro, o hasta llegando al suicidio.

Hoy 15 de diciembre, camino ya de las fechas navideñas, en las que los hombres de buena voluntad del mundo entero nos deseamos paz y felicidad, las páginas de este mismo Diario, dedicadas a “Educación” nos dan noticia de este tema, que llega a ser problema y preocupación para gobernantes, docentes, padres y alumnos, dando “una de cal y otra de arena”.

En grandes titulares nos informa de que “Segovia tiene la mayor tasa de alumnos implicados en problemas de convivencia”, con el subtítulo de “La red provincial de centros educativos registró tres casos de acoso escolar confirmados en el curso 2015-16, mientras que en la región hubo 56 niños que sufrieron bullying”, a la vez que un recuadro destacado en color nos da noticia de un “Premio para alumnos del Instituto Andrés Laguna”, precisamente por todo lo contrario, por su ejemplar convivencia.

Pues como la parte de “arena”, lo negativo, la constante y extrema violencia está a la orden del día, y estamos saturados de conflictos armados, muertes violentas, crímenes, acciones terroristas, palizas grabadas, algaradas callejeras con inusitada violencia y desprecio a la vida, a la libertad y a la dignidad humana, hoy quiero dedicar mi rincón de opinión a aplaudir y animar a este Centro “educativo”, que no solo transmisor de conocimientos, aunque, por supuesto, también, que ello entra dentro de la educación integral, como desarrollo de todas las capacidades de que el alumno sea susceptible, que tanto pedagogo la define; y felicito con mayor entusiasmo al Instituto “Andrés laguna”, porque en él terminé mi vida docente, y precisamente como profesor de Lengua y Literatura de estos adolescentes de la ESO, con los que nunca tuve ni un sólo caso de indisciplina, ni de violencia entre ellos, sino por el contrario que siempre existió una inolvidable armonía y equilibradas dosis de confianza y respeto, afecto y respeto que todavía me manifiestan cuando me los encuentro en la calle.

Enhorabuena por ese “Premio a la convivencia entre el alumnado” concedido por la Consejería de Educación de la Junta de C. y L., distinguiéndoles entre todos los alumnos de la ESO, Bachillerato y F.P. de nuestra Comunidad Autónoma, galardón que comparten con los del Colegio Divina pastora de León.

Me alegra sobremanera, comprobar que no toda la juventud de nuestros días es violenta, ni pendenciera, ni falta de valores, y me alegra que los medios no sólo hablen de defectos y errores, sino que se pondere y ensalce lo positivo y ejemplar, por lo que al tiempo que aplaudo hasta con las orejas, felicito a toda esta comunidad educativa, en la que todos tienen colaboración y méritos, desde luego estos muchachos premiados y son noticia por su conducta normal, pero que en “tiempos revueltos” resulta excepcional, a los profesores, a los padres, a todos los trabajadores del centro, pues a todos corresponde alguna parcela de esa ejemplar convivencia, hoy reconocida y premiada.

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ

diciembre 19, 2016 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Eufemismos, cacofonismos e insultos

bebe-sindrome-downPide el PSOE que se retiren del DRAE las acepciones peyorativas u ofensivas sobre el “Síndrome de Down”, petición con la que estoy totalmente de acuerdo, aunque creo interesante hacer algunas aclaraciones.

Creo que más que la dureza de un vocablo, en la terminología un tanto científica o perteneciente al argot de la medicina y la pedagogía, está la intencionalidad con que estos términos se emplean, su mayor o peor sentido.

Como anécdota más o menos humorística, que nos habla del sentido eufemístico, o cacofónico, o de intención de agravio, recuerdo que un ex alcalde segoviano, socialista él, dedicó a un ex compañero de corporación una ristra de palabros malsonantes como “chorizo”, “sinvergüenza”, “idiota”, por supuesto con indiscutible intención lesiva, y ante la denuncia en los juzgados, uno de sus muchos pasos por los tribunales de justicia, y no sólo por su profesión de jurista, sino como hábito consistorial, que no sé si pagó como alcalde, con dinero del común, o como ciudadano que se excedió en su expresión verbal, alegó que no eran insultos, que eran definición…

Bueno, pues la realidad es que, como en la vida que todo se ve según el color del cristal con que se mira, muchos términos lingüísticos son despectivos e hirientes, o por el contrario entrañablemente apreciativos, según la intención y el tono empleados, sirvan de irrefutable ejemplo las palabras “sinvergüenza”, “bribón” o “granuja”, que aplicadas a algún político, agregándola a la citada ristra del alcalde segoviano, indica la carga de desprecio del hablante, se torna mimo, cariño y caricia en boca de la mamá que estruja en su regazo al bebé, “más guapo, más simpático, más trasto”, éste último también con sentido apreciativo, tan apreciativos como si se dirige al bebé con los manidos “tesoro, amor, cariño”…

Recibe el nombre de síndrome de Down la alteración del cromosoma 21, o trisomía del par 21, por el Doctor Langdon Down que descubrió esta alteración genética que origina retraso mental y determinadas anomalías físicas, que por conllevar algunos rasgos parecidos a los nativos de Mongolia, hubo un tiempo que se les decía mongoles o mongólicos; ya en 1961 se va cambiando, hasta que, por queja del gobierno de Mongolia, en 1965 se retiran definitivamente estos términos. Por supuesto que en ambos casos son, eran, términos usados en medicina y pedagogía sin ninguna intención peyorativa.

Con mayor o menor acierto se han citado como anormales, subnormales, retrasados, o diferentes, todos alusivos al coeficiente intelectual, por debajo de la media, y aunque en los ámbitos profesionales no se tenga intencionalidad peyorativa, sí es cierto que alguno suena más brusco o duro, y porque de algún modo hay de considerarlos, me quedaría con el término “diferentes”, que no implica sino eso, que tienen una disminución intelectual, que suplen y superan con su gran afectuosidad y su necesidad de recibir y dar cariño, aunque alguno, por su tesón ha logrado titulación universitaria.

Los traté mucho en mi profesión docente realizando la especialidad de Pedagogía Terapéutica, en la que hube de realizar prácticas en diversos centros de Educación Especial en Madrid, Huarte de San Juan de disminuidos intelectuales, organización nacional de ciegos, ONCE, Colegio de Sordomudos, y… tienen un ángel, que les hace acreedores a toda atención y afecto, lo más antagónico a dar tal denominación con intención de insulto.

Lo que ocurre es que la realidad de esa diferencia en el cociente intelectual no se supera con nombrarla de una u otra forma, pues hay que definirla con la mayor justeza, pero esos eufemismos, que con tan loable intención pueden emplearse, no añaden un ápice a ese cociente, en unos más leve y en otros más profundo; que el cáncer se llame así, o se lo camufle con los eufemísticos de tumores más o menos malignos, no deja de ser traidora dolencia; que al suspenso se le diga insuficiente, que no progresa satisfactoriamente, que no logra los objetivos…, no lo sube un solo punto; ocurre lo que en la práctica hacemos con términos que nos parecen de mayor o menor sensibilidad social, como el ir a aliviarse de necesidades orgánicas en un lugar al que se define con tantos términos, alguno hasta jocoso, y unos nos parecen más adecuados, otros tienden a caer en desuso, pero con ninguno se deja de ir a ese lugar, aunque imprescindible, desagradable, que con un simple gesto o disculpa, todos sabemos a dónde y a qué va.

Por eso, no hay que romperse los sesos para buscar sinónimos más eufónicos, aunque siempre son de agradecer, y desde luego tampoco soy partidario de edulcorar estas “diferencias” con términos que me parecen empalagosos, ficticios y hasta cursis. Definitivamente, me quedo con “diferentes” aunque todos lo seamos, pues no hay dos iguales.

Lo que es imperdonable es que se trate de agredir verbalmente, insultar, con términos de una deficiencia o diferencia de la que no son culpables, que para eso existen los que nuestro segoviano ex alcalde llamó “definiciones”, y para aliviar nuestra capacidad de enfado podemos hacerlo con muchos de nuestros políticos, de limitado intelecto alguno, pero sobre todo de muy pobre ética, de la que sí son culpables.

La etnia gitana también, y lo entiendo, ha solicitado que se retire del DRAE, del término gitano, la afección de persona de poca formalidad, de escasa fiabilidad en su palabra, y yo pienso que lo que es más eficaz y definitivo, no es que se retire esa afección, sino que la sociedad vaya viendo que no es así, que ya es un mito, perteneciente a. un más o menos lejano pasado, hoy se va sustituyendo gitano por político; y así pasa con otros muchos colectivos, por datos estadísticos y nuestro afán de generalizar. Lo infrecuente de su acción, dará como fruto maduro su desuso y entonces caerá de las páginas del DRAE, aunque siempre habrá algún desalmado que indulte con esta involuntaria diferencia.

La educación y la sensibilidad son suficientes para aludir a cada cual en cada caso.
Tampoco va a ser cosa de ponerse “estupendos” y trascendentes, en una sociedad, la española, en que la blasfemia, la grave ofensa a los creyentes, es moneda habitual de cambio, que ya se entiende sin mala intención, como un latiguillo verbal, y se hace notar cuando se blasfema con rencor, conocimiento e intención de ofender.

Manuel Fernández Fernández

mayo 1, 2016 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Respeto a los animales y aborto (humano) libre

bebe en el vientreUna serie de noticias, escritos y declaraciones sobre atención a animales, muestran los sentimientos e intenciones de nuestros políticos, o lo que quieren decir o aparentar, que ya sabemos que tantas veces la política es la forma de decir lo contario de lo que se siente.

Por una parte la carta que Ewa Marta Ziecik dirige a la directora de este Diario “Sobre la protectora de animales del Ayuntamiento” muestra la escasa seriedad con que el consistorio lleva la atención a los animales abandonados , pues al intentar entregar en la perrera municipal , que como bien dice la remitente, “pagamos todos” no le hicieron el mínimo caso, antes bien, le contestaron que los perros abandonados los recogen ellos , el Ayuntamiento, lo que veo bien, siempre que los laceros municipales atiendan eficazmente la llamada o aviso de animalitos sueltos, asustados, despistados, y con todo tipo de riesgos para ellos y para los ciudadanos, pero si alguien se acerca a la perrera a entregar un animalito encontrado y no acogido, lo normal es no poner pegas y agradecer el gesto ciudadano.

Por otra parte, en el mismo ejemplar de este Diario (de fecha 25 de enero) el titular “ I.U. pide que se prohíban en Segovia los espectáculos de circo con animales”, con el subtítulo de “El grupo municipal presentará una moción en el próximo pleno para apoyar la defensa de las atracciones circenses sin maltrato animal impulsada por “Ecologistas en acción” , lo que demuestra que, al menos teóricamente, en el Consistorio hay alguna sensibilidad hacia los seres vivos, en este caso animales.

Yo, que soy tremendamente “animalófilo”, condición que en estas mismas páginas reiteradamente he manifestado, y muy especialmente perrero, que hasta tengo un simpática colección de figuras caninas de todas las razas y, tamaños, y, por supuesto la compañía y cariño de mi pequeña chiguagua de pelo largo “Franchi”, aplaudo hasta con las orejas al atención a los animales, aunque opino que los animales en el circo no suelen ser maltratados, antes bien entrenan su número, como lo hacen malabaristas, trapecistas o magos, pero están bien atendidos, y como parte positiva se dan a conocer, admirar y querer y enamoran a la infancia, mientras su desaparición, que habría de llevar emparejada la desaparición de todo espectáculo taurino (alguno muy discutible, por supuesto), pesca y caza, mascotas familiares, acuarios y delfinarios, parques zoológicos, y toda actividad relacionada con los animales, a los que se los puede tener en compañía o exposición siempre que haya unas leyes de respeto y buen trato.

Sin embargo, me extraña que I.U y PSOE, muestren tal atención y ternura por el mundo animal, pues ambas siglas son manifiesta y públicamente abortistas, de los que opinan y defienden a capa y espada, con masivas manifestaciones callejeras que “la mujer puede hacer con su cuerpo lo que quiera”, sin tener en cuenta al ser vivo “humano” que despedazan en el vientre materno, tantas veces voluntaria y conscientemente “encargado” y concebido, a ese niño que se retuerce de dolor físico, y tal vez psíquico al sentir el rechazo materno, ante la pinza, tenaza o veneno que le destruye.

Y causa más extrañeza en un Ayuntamiento segoviano, “Ciudad amiga de la Infancia”, regida por el PSOE y por una alcaldesa que el día en que Rajoy y sus muchachos se bajaron los pantalones y dejaron de amparar el derecho a nacer, el “Sí a la vida”, pues la señora Luquero dijo solemnemente que “este día debería ser declarado fiesta nacional”.

Algunos dan más importancia (que yo también deseo la vida y el bienestar animal, por supuesto) a cuidar a un animal callejero que a defender la vida de un niño en el útero materno.

¿Ciudad amiga de la infancia?

Manuel Fernández Fernández

mayo 1, 2016 Posted by | Política, Solidaridad | Deja un comentario

La Iglesia católica ¿enemigo público o benefactor universal?

dali_cristoLa Iglesia, en su larga Historia, que “cielo y tierra pasarán, pero su Palabra no pasará”, ha sufrido constantes persecuciones, desde los emperadores romanos que hacían que los cristianos hubiesen de practicar sus cultos y devociones en privado, o en catacumbas, a la inconsciente generalizada blasfemia, o el feroz encono actual, como si del enemigo común a destruir se tratase, habiendo personas, colectivos y hasta instituciones que, en vez de pasar olímpicamente si no creen en ella, tienen verdadera obsesión en agraviarla, marginarla y oprimirla, sin apreciar que sus fines son predicar la Buena Nueva del amor fraternal, que todos somos hijos de Dios y por ello hermanos, y en lo posible remediar o paliar los sufrimientos y miserias de la humanidad.

Es frecuente el dicho “con la Iglesia hemos topado”, como sinónimo de tiranía e incomprensión, cuando, a pesar de puntuales y significados casos de lamentables errores personales, la Iglesia es Madre que acoge, comprende, aconseja y ayuda.
No se ponen los necesitados a la entrada de las lujosas mansiones, sino que piden ayuda en la puerta de los templos…Los medios de información social, dan testimonio de las cuentas claras y evidentes que muestran los millones de necesidades aliviadas por la Iglesia y sus organizaciones Cáritas, Frater, misioneros, Santa Infancia, cofradías, comunidades religiosas, asociaciones, voluntariados, campañas puntuales

Pero para esta generosa constante acción, la Iglesia necesita de medios, pues no tiene más bienes que la aportación de los fieles, pues aunque los mal pensantes y mal dicientes afirman que mantiene ayudas y privilegios, no tiene más que la exención del IBI en sus edificios de culto, como lo tienen las otras comunidades religiosas reconocidas, o las ONGs, sindicatos, o federaciones deportivas, por lo que solicita la voluntaria contribución, ese gozoso compartir, que proporciona más satisfacción dar que recibir, esa justa distribución de bienes que alegran a quienes más poseen, y alivia a los que nada poseen.

En estos días se están realizando las declaraciones del IRPF, y en los impresos de Hacienda vienen dos casillas para marcar con una cruz quienes, sin ninguna carga para ellos, quieran contribuir a la caritativa acción de “la Iglesia” y, en su caso para “otros fines sociales”. Recuerda que, aunque vayamos mejorando, aún quedan millones de hermanos que sufren pobreza, desahucios, embargos, hambre, hogares en que lloran niños pidiendo el pan nuestro de cada día.

Desde estos renglones quiero aclarar para agnósticos o anticlericales, que no poner la crucecita en nada perjudica a la Iglesia, y sí mucho a los necesitados que con esa aportación son socorridos. Que es una forma de garantizar que un porcentaje determinado de los presupuestos estatales ha de ser empleado en tan justa y necesaria acción social, pues bien sabemos que la Iglesia, además de predicar la Palabra de Dios, cumple las 14 obras de misericordia, de las que la mitad son cura espiritual, y las otras siete materiales, como dar pan al hambriento, agua al que tiene sed y no dispone de fuentes, vestido al harapiento, posada a los sin techo.

Que eso significan “miser” y “cordia”, sentir la miseria de los otros, y compartir. Jesús dijo, el Papa recuerda y la Iglesia aconseja y cumple “amaos unos a otros como Yo os he amado”, y amar al prójimo como a uno mismo.
Las cuentas claras, concretas y concisas de la Iglesia son expresivas de esta acción caritativa y justa, tan elocuentes, y nunca mejor dicho, que “van a Misa”. No es enemiga la Iglesia, es benefactora espiritual y material de la humanidad. Ciudadano, si eres cristiano, cumple la caridad, si no, practica la justicia, pon la cruz.

junio 24, 2015 Posted by | Solidaridad, Uncategorized | Deja un comentario

Sigue siendo aterrador

recien-nacidoUn titular del Diario “El Adelantado de Segovia”, del último día del 2014, es alegre y esperanzador, pues dice: “El número de abortos descendió en España un 3,2% durante el año 2013”…; sin embargo sigue siendo aterrador, pues se trata de cifras de niños, de españolitos, que voluntariamente fueron eliminados antes de su derecho a nacer, que aun con esa bienvenida reducción alcanza cifras tan terroríficas como los 112.390 niños aniquilados en el 2012, que se redujo a “solo” 108.690 en 2013, de los 118.359 que se despedazaron en el 2011…, lo que significa que, gracias a la “Ley de la Interrupción del Embarazo”, parida por Zapatero y no retirada, como prometió, por Rajoy, en un lustro se ha cortado voluntaria, premeditada y “legalmente” la vida de más de medio millón de españolitos…

Aun con este esperanzador porcentaje de reducción de esta matanza de “santos inocentes”, de estos políticos gobernantes que, no temiendo por que un Niño les quite el poder como fue la cruel matanza de Herodes, pero sí pensando en los votos que la susodicha ley pueda aportarles, es aterrador que cada año se corte la vida de más de cien mil niños, vidas que ya comenzaron desde el momento de la unión de gametos, su concepción.

Es terrorífico que se legisle, y se hable de plazos, como si fuese más vida, o más humana, la vida de una persona según los días semanas o meses que tenga.
Es terrorífico que se ponga en un platillo de la balanza la libertad de la mujer para hacer con “su cuerpo” lo que desee, y en el otro la vida del hijo ya engendrado.

Es terrorífico que la mujer hable del feto humano, de ese ser independiente que lleva en su seno, que le late el corazón, que a veces da pataditas, que siente, quiere y padece, que sufre horriblemente al ser destrozado, como de “su” cuerpo, como si de un apéndice “suyo” a extirpar se tratase.
Es terrorífico, pensar que muchas veces la madre, perdón la que pudo ser madre y renunció a este privilegio, repite faena; y que la mayor parte de casos no son por violación, sino libremente encargado, y sobre todo es terrorífico saber que en buen porcentaje de abortos se trata de jovencitas menores de 15 años, que jugaron, que juegan al amor, tras ese puntito que recomendaba el viejo profesor socialista y ex alcalde de Madrid Tierno Galbán, y que no tuvieron permiso ni conseja paterna.

Y es terrorífico que en una ciudad que votó al PP. que en principio prometió la defensa de la vida, el no al aborto, en Segovia, ciudad denominada “Amiga de la Infancia”, su alcaldesa, el día que los españoles conocimos la falta de valentía, de palabra y de sentimientos del Presidente Rajoy, que olvidó la prometida reforma de la ley, vía libre para el aniquilamiento de tales aterradoras cifras de niños abortados, ese día doña Clara Luquero manifestase su inequívoco sentimiento abortista, aunque antes había dicho que “sería alcaldesa de “todos” los segovianos”, por tanto también de quienes pensamos que el aborto es cortar una vida humana en los primeros estadios de su existencia que va desde la concepción al óbito, y la señora Luquero pronunció la terrible sentencia, terrible en boca de una mujer, de una madre y de la alcaldesa de “todos”: “Este día (el que Rajoy incumplió su promesa de reformar esta ley) debería ser declarado fiesta nacional”… ¡Pa no echar gota…!

Manuel FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ
(Vicepresidente de la Asociación Católica de Maestros de Segovia)

enero 22, 2015 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Reforma injusta e hipócrita

bebe en el vientre

Por primera, y espero que última, vez, aunque sólo en el titular y por antagónicos motivos, estoy de acuerdo con un partidario y defensor de la interrupción voluntaria del embarazo, o sea del aborto, o sea de matar con premeditación y alevosía al no nacido.

Coincido con el diputado socialista por Madrid, a la sazón candidato ya elegido a la Secretaría General del PSOE, en que la reforma de la Ley del Aborto es “injusta“ e “hipócrita”, pero porque yo veo terriblemente injusto que se legisle, se discuta o acuerde de qué modo, en qué momento, a qué edad matar al niño no nacido, pero ya con vida, ya ser vivo, aunque según el cerebrito de doña Bibiana Aido “ser vivo, pero no humano”; espero que algún día la ex ministra nos aclare si vegetal, mamífero, ave o extraterrestre; injusto porque se corta esa vida ya existente desde la natural unión de los gametos hasta el natural final óbito; injusto porque se corta voluntaria y premeditadamente la vida que se puso en marcha y de cuya causa, por los motivos que sean, es ajeno e inocente el niño, siendo injusto que hasta en el escaso porcentaje de embarazos por violación, sea el niño quien pague la bestial conducta del violador.

Es palpablemente hipócrita que cuando de lo que exclusivamente se trata es de cómo y cuándo matar al niño en sus primeros momentos de vida, se hable y legisle sobre los derechos de la mujer y el libre albedrío de la mujer para hacer “con su cuerpo” lo que quiera.
Hipócrita cuando la sociedad que legisla cómo y cuándo eliminar al no nacido, se alarma y entristece doblemente si en un accidente hay víctimas embarazadas, o se siente doble duelo si en las pateras de la vergüenza y la ignominia viajaban inmigrantes en gestación…Que una cosa es que en Derecho se considere persona sujeto de derechos y obligaciones al nacido e inscrito en el Registro Civil, y otra es que el no nacido, ya tenga unas horas semanas o meses de vida, que seguirá su proceso vital, pasando por los diversos estadios o compartimentos que la sociedad ha establecido de niñez, adolescencia, juventud, adquiriendo la mayoría de edad en determinado y convenido y variable momento, sea ser humano…¿podríamos decir que todavía no es persona si aún no tiene responsabilidad social hasta esta edad?…

Injusto e hipócrita estar legislando sobre plazos de algún día más o menos, o si alguno de esos 120.000 españolitos que cada año van a los contenedores de hospitales o clínicas, como se hacinaban los restos de los gaseados en campos de concentración nazis, no viene perfecto física o intelectualmente, como si los padres pudieran elegir en los puestos del mercadillo de niños disponibles, con genes de rubito, esbelto y con 120 de C.I.…

Hipócritamente los abortistas insinúan o manifiestan abiertamente que quienes defendemos la vida, primero y base de todos los derechos, de esos cacareados “Derechos del Niño”, y no digamos en ciudades como en nuestra Segovia, que al tiempo que regida por partido socialista, es nominada “Ciudad amiga de la Infancia”, que quienes decimos “no al aborto” deseamos ver a las mujeres en la cárcel. Pues no, que según el principio cristiano de “aborrece el delito y compadece al delincuente”, lo que deseamos y defendemos es que se aconseje a la mujer, se la ayude y se acoja al niño, nunca pensamos en delito, juicio, prisión, sino en lo esperanzador, y hasta social y económicamente positivo de permitir que el niño que ya late, respira, se alimenta, se mueve, siente, disfruta y padece en el vientre materno sea bienvenido y acogido con el cariño al que entre otros tiene derecho.

Así, pues, por esta vez, totalmente de acuerdo con el socialista Sr. Sánchez, en que la reforma de la ley del aborto es “injusta” e “hipócrita”.

Manuel Fernández Fernández

julio 15, 2014 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Crisis de valores o crisis de favores

Se ha dicho que la crisis actual no es una crisis económica sino una crisis de valores. Estamos de acuerdo. No hay más que darse una vuelta por los mercados, no por los paneles de la Bolsa donde se muestran gráficas aterradoras, sino por el ágora, por las plazas, como hacía Sócrates en su tiempo, y ver lo que está pasando, y comprobar que el colchón acaba cayendo irremediablemente cuando se van rompiendo las varillas del somier.Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, hemos desterrado la honestidad como cosa de tontos, hemos puesto todo nuestro empeño en lo superficial, hemos querido vivir sin pensar, hemos despreciado el valor y nos hemos quedado con el precio, hemos tenido sin haber sido.

Esta crisis de valores es, en el sentido social, una crisis de favores. Para que una sociedad se sostenga necesita dos columnas: la justicia y la benevolencia, la legalidad y la concordia, los recursos y las buenas intenciones, el dinero y lo que no se puede comprar con dinero, las normas y los favores. Un favor no es ese que se hace a los amigos cuando uno ha conseguido un buen puesto, sino el beneficio que se hace a otro sin esperar nada a cambio, es decir, la ayuda mutua, el arrimar el hombro, el echar una mano, el estar ahí por si me necesitas… Los favores son microscópicos, pero, uno sobre otro, ayudan a sustentar la sociedad.

Séneca, en su tratado De beneficiis, abogaba por la recuperación de los favores o beneficios como única forma de salir de la crisis de valores que, como en nuestros días, estaba padeciendo el imperio romano. Para el filósofo cordobés, una cadena de favores (como la película homónima de Mimi Leder) sería la mejor manera de acabar con la “vanidad de la riqueza” que convierte a la sociedad en una ciudad cautiva, prisionera de los vicios que él describe: “los latrocinios y las expoliaciones, los adulterios, la embriaguez, los banquetes y la cocina sofisticada, el culto al cuerpo y a la belleza física, la crueldad individual y colectiva,… y la ignorancia”. Una sociedad ignorante se caracteriza por errar el blanco y buscar la felicidad donde no se halla: en el apego a las cosas.

Para salir de ésta necesitamos robustecer la columna de la benevolencia, recuperar los favores, algo que no se puede tocar con las manos –decía Séneca–, porque es un asunto del espíritu (res animo geritur). La sociedad ignorante, que desprecia cuanto ignora, no cree en los valores intangibles, como la honestidad, la amistad, la ayuda, la caridad, los favores…; sin embargo, sólo si contamos con ellos, podremos no sucumbir.Los favores, los pequeños favores que nos hacemos unos a otros, tejen hilo a hilo una red invisible mientras los malabaristas de la economía siguen dando piruetas por el aire.

Como todas las cosas importantes, los favores se aprenden en la familia. Se aprende, como dice al filósofo de Córdoba, que la intención es la que realza las cosas pequeñas y la que envilece las grandes; que conviene que el benefactor olvide lo que ha dado, mientras que el beneficiado nunca debe olvidarse de lo que ha recibido; que hemos de aceptar favores sólo de aquellas personas a las que nosotros también se los haríamos; que el que recibe un favor de buen grado ya lo ha devuelto; que quien no lo devuelve peca más, pero quien no lo da peca antes; que es, en fin, de bien nacidos ser agradecidos.

La crisis que estamos padeciendo es una crisis de favores. La sociedad no regala, sino que distribuye; no da, sino que presta. No puede hacer otra cosa. Bueno, quizá sí: no destejer por la noche lo que los padres han tejido durante el día. Invirtamos en favores, un valor que genera lazos de gratitud e insospechados beneficios, aunque no cotice en bolsa.

Pilar Guembe y Carlos Goñi

junio 29, 2014 Posted by | Sociedad, Solidaridad | Deja un comentario

Ser optimista es cuestión de voluntad

Cuando, como esta mañana, me cuesta ser optimista, pienso en mi padre. Sé de una vez que lloró. Lo sé por mi madre, que me lo dijo un tiempo después. Seguro que lloró otras veces, porque no le faltaron motivos graves, pero tengo que esforzarme mucho para recordarle sin su sonrisa medio pícara. Lo consigo si, por ejemplo, pienso en su concentración la hora de leer el periódico o mientras hacía cuentas, es decir, logro verlo serio si lo imagino solo y trabajando.

Pero si estaba con alguien, salvo discusiones menores, sonreía. De entrada, sonreía al desconocido, al familiar, al que no entendía –porque oía mal, era casi completamente sordo desde poco antes de cumplir los cuarenta. Sin embargo, vivía y se movía como si oyera, sin rastro de susceptibilidades ni amarguras ni sospechas, quizá porque andaba muy concentrado en lo que le importaba: sacarnos adelante. En aquellos tiempos era muy difícil, pero no recuerdo que nunca se quejara de tener que superar tantas dificultades, tan variadas y tan crueles. Se ponía y las superaba, una por una: sin dinero, sin salud, sin echar la culpa a nadie.

Esa mezcla de tensión y optimismo producía en él serenidad. Justo lo que más echo en falta –también en mí – ahora que no está: abundan los repartidores de culpas, los analistas de medio pelo, los mentirosos, los espasmódicos que se agitan de aquí para allá con mucho ruido y ninguna eficacia, los simples, los idiotas, los que no quieren reconocer ni reconocerse nada, los cómodos, los que siempre esperan que alguien haga algo, los que invocan el hambre de África cuando el Papa vino a Madrid mientras lo silenciaron en su viaje a África, porque África les importa un comino y están en otras cosas, los que se aburren y aburren, los que duermen hasta las tantas y arreglan el mundo de noche, a oscuras, como los jóvenes decadentes del imperio austrohúngaro que pintaba Roth, los derrotistas, los que piensan que ya no hay nada que hacer en vez de atreverse a actuar.

Revuelvo en todo eso leyendo la prensa de esta mañana, me reconozco un poco en cada una de las especies que acabo de mencionar y se me marchan las ganas de escribir, porque solo quiero hacerlo para reivindicar el optimismo. Pocos días antes de morir, en un momento de lucidez, mi padre me miró desde la cama del hospital con tristeza en los ojos y me contó una pena que tenía guardada y que le dolía desde dos años atrás:

–Te mandé que contaras los eucaliptos y me dijiste que no.

Con un resto de calma le contesté:

–Fui contigo, los conté y me dijiste que estaban mal contados.

–Y estaban.

–Los conté uno por uno, papá, y me dejé las piernas en los zarzales y en los tojos de la finca. No iba a repetir…

Funcionó lo de siempre, como con mi madre: empezó a preocuparse por mis piernas:

–La culpa fue mía, porque debería haberte dado ropa adecuada… un buzo.

Se quedó feliz y tranquilo, también yo. Por lo visto, aquello era lo único que teníamos pendiente. Le preocupaban los eucaliptos solo porque eran para sus hijos, y le preocupaba mi negativa no por él, sino por mí: por si justo al final me había convertido en un mal hijo. Me parece que esa capacidad de querer y de estar siempre pendiente de las personas queridas es lo que genera capacidad de lucha y optimismo, porque ante una carencia de los tuyos no puedes quedarte quieto.

Como ciudadanos de sociedades supuestamente avanzadas, sin embargo, nos hemos acostumbrado a exigir en vez de a dar, y cuando nuestro egoísmo se ve perturbado en su maciza solidez individualista, pedimos más policía. Una policía que esté en todas partes y que no sea violenta, que recomponga nuestro desorden sin hacer nada y, sobre todo, sin que nosotros tengamos que hacer nada. Al final, se cumple una ecuación inevitable: a menos familia, menos preocupación por los demás, más pesimismo y… más policías: tanto en los regímenes democráticos como en los totalitarios.

Paco Sánchez

junio 29, 2014 Posted by | Familia, Solidaridad | Deja un comentario

Las mujeres de muchos pasies en vía de desarrollo, carecen de derechos humanos


En los países en vía de desarrollo, las mujeres son las más laceradas.
 Dos terceras partes de las personas analfabetas de todo el orbe son mujeres, dos millones padecen abusos sexuales y otras son torturadas por la exclusión en el acceso a la faena o en sus condiciones laborales, según Manos Unidas.

“Las matronas son importantísimas para que el niño sobreviva”, asevera Save the Children. Por este motivo lanzó la campaña publicitaria mundial “Todos Contamos”. Su objetivo es reducir la tasa de mortalidad infantil.
Una gran parte de las mujeres, de estos países indigentes, viven por debajo del umbral de la pobreza. Muchas mujeres que trabajan en plantaciones de cacao reciben un salario inferior al de sus compañeros.

En Occidente, para la mitad de las mujeres entre los 30 y 44 años, tener un hijo ha alterado significativamente su vida laboral, obligándolas a una reducción de la jornada, al abandono temporal o definitivo del trabajo. La existencia de hijos no explica por sí sola la dificultad de conciliación entre trabajo y familia. Sí lo hace una tasa de empleo femenino y una debilísima fecundidad de 1,34 hijos por mujer.

Los países que forman parte de la Unión Europea tienen una alta tasa de fecundidad y registran mayor actividad laboral femenina que el resto de los países no incorporados a la UE. Un factor peculiar de España, que incide en la baja natalidad, es que el 37% de las trabajadoras tiene un contrato temporal cuando la media comunitaria es del 15,5 por ciento.

Es frecuente que en una familia joven ambos cónyuges tengan un contrato temporal, lo cual influye en sus decisiones de natalidad. La mayoría de las mujeres de los países de la Comunidad Europea creen que el modelo ideal es aquel en el que ambos cónyuges tienen un trabajo de similar dedicación y se reparten el cuidado de los hijos. Pero menos de la mitad vive en una familia de esas características.

La actividad laboral femenina no impide traer hijos al mundo e incluso formar familias numerosas. Esta es la opinión sobre el trabajo y los hijos, de un autor del siglo pasado cuando recordaba a los padres que «no duden en tener una familia numerosa, porque lo prioritario no es la búsqueda del éxito profesional, sino transmitir a los hijos aquellos valores humanos y cristianos que dan el verdadero sentido a la existencia».

En esta sociedad decadente hay que valorar al niño en toda su dimensión y trascendencia como una persona en desarrollo y que los adultos parece que tienen un empeño especial en ir «contra natura», degradando su integridad física y moral.

abril 25, 2014 Posted by | Familia, Solidaridad | Deja un comentario